Si bien todavía queda por saber noticias acerca del Globalcaja CB Cuenca y cuál será la categoría en la que militará la próxima campaña (en principio, descendió por arrastres a Primera Autonómica, pero sería el primer repescado en Primera Nacional), el club no está parado y ya está pensando en el proyecto deportivo para la 21/22. Y, para el mismo, han confiado en la misma figura que los ha dirigido en las dos últimas campañas.
Tino Antolínez vivirá su tercer curso al frente de los verdes, después de una temporada muy complicada por cómo se dio la competición y la plaga de lesiones. El equipo arrancó en la 19/20 a un nivel altísimo, pero diferentes parones (ya sea por positivos en su equipo o rival, apagones inoportunos o temporales) no acabó de tener continuidad en una liga que ya de por sí paraba cada dos semanas. A todo ello se unieron varias lesiones de larga duración de jugadores importantes, aunque al entrenador no le tembló el pulso para contar con jugadores todavía en etapa juvenil. Aun así, las dificultades llevaron a que el equipo terminara penúltimo y, a causa de los descensos desde EBA de Tobarra y Daimiel, se veía arrastrado a la Primera Autonómica.
Con anterioridad, en su primer año como entrenador, Tino logró elevar el nivel de los conquenses y los clasificó para playoff de ascenso al quedar sextos, pero el parón obligado por la pandemia les privó de sus opciones.
Ahora, y todavía sin fechas para arrancar (podría ser a finales de septiembre o principios de octubre, en fechas similares a temporadas anteriores), Tino y directiva ya trabajan en la confección de la plantilla. Si bien es pronto para pensar en objetivos (también al desconocer la categoría en la que jugarán), la intención es tener el tiempo suficiente para armar una plantilla competitiva.

































































