Inicio Noticias Entrevistas ‘Colo’ Vainstein: «Mi sensación es que le di todo lo que tenía...

‘Colo’ Vainstein: «Mi sensación es que le di todo lo que tenía a Cuenca y necesito nuevos desafíos»

Hablamos largo y tendido con Pablo ‘Colo’ Vainstein, jugador del Incarlopsa Cuenca en las últimas seis temporadas y que abandona el club tras vivir la época más dorada del equipo hasta la fecha. Se mostraba orgulloso por lo vivido y por cómo se le ha tratado, haciendo un repaso de lo mejor, lo peor y mostrando al ‘Colo’ más sentimental.

Pregunta: ¿Qué sentiste cuando el sábado te diste cuenta que era la última vez que vestías la camiseta del Incarlopsa Cuenca?
Respuesta: Nos habíamos acostumbrado jugarnos algo en la última jornada y esta vez no fue así, por lo que era atípico, pero fue lindo acabar con una victoria y hacerlo de una buena manera. Los últimos minutos los viví buscando compartir con todos el momento y disfrutando. Estos últimos choques fueron más de disfrute y viviéndolos lo mejor que se podía.

P: Una gran segunda vuelta, no da para Europa pero hay que destacarla…
R:
Totalmente, cuando empezamos la segunda vuelta Lidio nos pidió el ir partido a partido y comenzamos muy bien. Es entendible el perder contra León y Logroño pero el partido de Nava lo podíamos haber sacado y las bajas nos condenaron. Pero hay que verlo de la otra manera, con récord de puntos y otra racha que el equipo ha sido capaz de sacar. Si todo esto no nos ha dado para Europa, significa que otros equipos lo han hecho mejor que nosotros.

P: Es complicado el vivir también una temporada tan atípica y quizás no se puede analizar todo como es debido…
R:
Una temporada cargada de incertidumbre durante todo el año. Primero que empezaba, luego que no, después el parón del equipo por covid y teniendo que jugar contra Logroño nada más salir de pasar el virus y sin entrenar; eso son situaciones a las que nos tuvimos que adaptar y al final tuvimos la suerte de poder terminar la liga, aunque sin nuestra afición que al final son nuestro punto más fuerte.

«El partido ante Irun me dejó la mejor sensación de la temporada»

P: Pese a eso, hay partidos este año con los que te puedes quedar. ¿Cuál destacarías?
R:
Creo que el partido de Irun hace dos jornadas fue un encuentro que me hizo recordar a todos estos seis años, a como el equipo competía, como plantaba cara, como le demostraba al otro equipo que aquí no iban a ganar. Fue el partido que me dejó la sensación más bonita de la temporada y cómo se vivió y cómo lo disfrutó el público. Cuando se dan esos partidos, todos nos vamos contentos.

P: Te ficharon además de lo deportivo por el carácter y eso has sido capaz de transmitirlo a tus compañeros, afición y quizás marcar un antes y un después
R:
Cuando llegué el primer año el equipo venía de haber peleado el descenso en una jornada épica contra Cangas y ‘El Sargal’ a reventar y ese fue el primer año de Lidio. Conseguir salvarse y demostrar que el equipo era de Asobal ayudó a Lidio a poder trabajar desde el principio y poder fichar lo que quería con Thiago, Tercariol, Vladimir, sumando a Frade, Sergio, Samuel, Mendoza, ‘Tibu’, llegó Vidal. A partir de ahí se empezó a crear un equipo y una identidad de juego y ese año se fue de menos a más y se terminó con seis o siete partidos seguidos ganando. Ahí nos dimos cuenta que el equipo estaba para más, para seguir trabajando y conseguir grandes cosas. Lidio hizo muy bien en mantener la base y la gente que se fue sumando fue entendiendo la dinámica de grupo de cómo había que trabajar y competir y jugar. Esa identidad hizo que la gente se involucrara con el equipo.

P: Sin embargo, tú a final de ese año decides volver a Argentina y vuelves tras una llamada pidiendo estar aquí de nuevo. ¿Qué pasó?
R:
Nunca imaginé vivir en un año lo que había vivido aquí a nivel de equipo, a nivel de afición, a nivel de ciudad y todo lo que disfruté. En mi cabeza estaba el venir un año a jugar en Europa para tener una oportunidad de ir a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Cuando se dio eso y pude estar en los Juegos me sentí un privilegiado de poder vivir y hacer lo que más me gustaba y entendí que quizás no había tomado la mejor decisión volviendo a Argentina, porque la verdad es que mi cabeza, mi corazón y mis ganas estaban en hacer algo lindo fuera y hacer historia en Cuenca. Entonces ahí fue donde llamé a Lidio para ver las posibilidades de volver y fue todo bastante rápido porque él también tenía ganas.

«A la afición la tuve siempre, incluso cuando las cosas no salieron bien»

P: ¿Por qué crees que ‘Colo’ ha calado tan bien en la afición y en tan poco tiempo?
R:
Hubo una conexión muy especial con el público, con el equipo y con la gente del club. Tuve una gran relación con todos y yo jugaba de la misma manera siempre y a la afición le gusta los jugadores con garra e intensidad, partidos que se podían perder pero si se luchaban era de otra manera. Creo que se generó una complicidad rápida con la gente y los tuve cuando las cosas no salieron tan bien, como con la lesión y el partido ante León cuando hicieron una pancarta para ayudarme a recuperarme, eso fue muy lindo para mí.

P: El primer año llegaste solo de argentinos y a partir de ahí se ha creado una colonia argentina en Cuenca. ¿Qué le decías a los jugadores para que ficharan por el Ciudad Encantada?
R:
Me acuerdo cuando Lidio me preguntaba por algún jugador y a Agustín o Martín los conozco desde pequeños porque compartimos selección, pero con Moscariello o Baronetto no tenía contacto directo, pero sí sabía cómo habían jugado en sus equipos y creía o sentía que era gente ambiciosa y tenían ganas de crecer; eso era lo que necesitaba el club: gente que compita, que tenga esa garra y el querer lograr cosas grandes. Así fueron llegando varios y todos dejaron huella en el club al vivir esta época tan bonita.

P: Además de la afición. ¿Por qué crees que te respetan tus compañeros, cuerpo técnico o Isidoro, que incluso dijo que eras al jugador que más había querido?
R:
Siempre consideré que lo más lindo del deporte es tener el respeto de los compañeros y colegas, para mí fue lo más fundamental porque con ellos compartes lo bueno y lo malo. Cuando más hay que apretar es cuando las cosas no iban de cara y tuvimos muchos así. También nos tocó vivir momentos de mucho disfrute, la verdad, en cuanto a lo de Isidoro, cuando dijo esto Isidoro me sorprendió gratamente, yo le tengo un gran aprecio y ha hecho mucho por mí y que diga eso alguien que lleva más de 30 años y ha visto pasar tanta gente, para mí es una sensación de orgullo y satisfacción, tanto lo que dijo él como Lidio, son palabras que salen de dentro y cuando uno las recibe se siente realizado porque al final deja un buen recuerdo y lo más lindo para alguien es ser recordado.

P: Lo que ha sido cruel para Vainstein es el guion europeo. Primero ese balón ante Anaitasuna, después os clasificáis y no puedes debutar por una lesión y a la tercera tras la Copa del Rey puedes ya jugar ante el Alpa Hard…
R:
De serie de televisión (risas). El primer año me acuerdo que nos sacábamos fotos en los vestuarios siendo cuartos, quintos, sextos… Disfrutábamos así, no teníamos presión y esa temporada tuvimos partidos increíbles donde disfrutamos mucho dentro de la pista y tocó ese partido difícil donde se decidió al final y tuve mucho que ver con la última jugada. Pero si hay algo que me quedó, además del dolor muy grande que pude subsanar al año siguiente, fue que sentí no hubo nadie en Cuenca, ni jugadores, ni técnicos, ni periodistas que me recriminaran algo malo. Sentí que se valoró el esfuerzo que hizo el equipo, a todos nos dolió pero no se dio por circunstancias deportivas. Al año siguiente el poder vivir algo similar, con un gran recibimiento de la Furia, con un pabellón hasta arriba… Ya fue algo que no se podía escapar y esos 30 segundos y ese desahogo no lo podré olvidar jamás sacándome esa mochila del año anterior. Ese día, además, tuve a mis padres en la tribuna y fue algo muy hermoso y muy emocionante, ese es el mejor recuerdo de aquí.

P: ¿Y cuál ha sido el peor momento?
R:
La lesión sin duda, fue algo muy duro a dos semanas de comenzar Europa con lo que había costado. Luego me perdí el Mundial y fueron momentos muy duros. Encima me tuve que perder la Copa del Rey, pero la pude disfrutar con los compañeros. Luego lo tomé como un aprendizaje.

P: Esa lesión te sacó de la pista, pero has tenido otras lesiones y has seguido jugando. ¿Cuántos partidos dirías que has jugado estando tocado?
R:
Casi una temporada quizás (risas). La verdad que varios, pero se entiende que a veces hay que apretar un poco los dientes, más si éramos pocos y por suerte solo tengo esa lesión del tendón. Luego tuve muchos partidos tocado, eso es lo cierto.

P: Te caracterizas por tu intensidad defensiva ¿alguna vez algún rival te ha dicho para ya?
R:
Alguno quizás sí, no soy muy alto y tengo que defender de otra manera estando más atento y siendo más rápido y saliendo más fuera. Alguno me ha dicho que pare que le estaba dando ya mucha caña, pero siempre dentro de los límites del balonmano. Recuerdo el partido ante Huesca y a Teixeira, venía con la espina clavada de Anaitasuna y ese partido atacara quien atacara no iba a pasar y sintió el rigor de Mendoza, de Thiago e hizo algún comentario de «bueno, hasta aquí llegué» (risas).

«Cuenca siempre estuvo ligada a mi padre»

P: Después de seis años, te das cuenta que tienes que quieres salir de aquí, ¿cómo fue?
R:
Este año fue atípico en cuanto a la pandemia, yo a nivel personal lo tuve que vivir de otra manera en un año que me costó disfrutar de lo que hacía. Para mí Cuenca siempre estuvo ligada a mi padre, entonces me costó mucho desde ese lado disfrutar en lo personal, también dentro de mí creo que necesitaba salir de la zona de confort y buscar otros objetivos como fue Cuenca en su momento. Aquí no esperaba vivir todo lo que viví, lo deseaba pero no lo esperaba. Hoy en día y mirando para atrás, me siento orgulloso de lo que se hizo.

P: Siempre demostraste estar muy ligado a tu familia, ¿Qué te dijeron tus padres la primera vez que vinieron y vieron como te trataba la gente?
R:
Uno como padre quería ver cómo estaba el hijo, con esto de las redes yo les podía mostrar mi día a día o imágenes de San Mateo, o Semana Santa y a ellos les encantaba y deseaban ver. Yo les invité a vivir ese mes de mayo en el que nos clasificamos para Europa, para vivir el día a día. Fue un mes espectacular yendo a Sagunto con la Furia, mis padres compartiendo momentos con ellos, luego la fiesta del partido de Huesca en la Plaza de España. Cuando tus padres ven y viven todo eso, fue muy gratificante para ellos. Además, mis compañeros tuvieron la suerte de que mi papá les hiciera un asado y claramente me dejó malparado porque me puso el nivel muy alto.

P: ¿Crees que con tantas marchas del equipo acaba un ciclo?
R:
Lo que hay que pensar es que los jugadores cambian de equipo constantemente, Cuenca tuvo algo muy lindo que fue que muchos jugadores se quedaron mucho tiempo, teniendo muchos jugadores seguro la opción de marchar, pero entendían que el mejor lugar era estar aquí. Es casualidad al darse los casos de Leo, Sergio o ‘Mosca’ a la vez, pero cada uno tiene sus cosas diferentes, pero no es un cambio de ciclo, era un cambio a nivel deportivo. Mi sensación es que le di todo lo que tenía a Cuenca y necesito nuevos desafíos.

«Cuenca tiene un bonito desafío»

P: ¿Te ves volviendo a Cuenca, viviendo aquí?
R:
A mí no me gustan las despedidas y por eso digo que lo veo con un hasta luego, porque sentí que Cuenca es mi casa. No sé cómo será el futuro pero nunca me podré olvidar de esta ciudad. Si tuviera la oportunidad de volver como jugador o en otro rol, creo que volvería.

P: ¿Cómo ves la plantilla para el año que viene?
R:
Siempre digo que depende del equipo, de la conexión que hagan y cómo los que llevan años sean capaces de transmitírselo a los que llegan. Cuando se trabaja como equipo, el resto va solo. Si Lidio mantiene la base del ‘Perro’, Thiago, Hugo, Bulzamini, Samuel… hay jóvenes, que es bueno y serán gente con ambición, tienen un bonito desafío para todos.

P: En el último partido ante Irun, te darías cuenta que todos esos aplausos serán otra cosa si vuelves con Benidorm…
R:
(Risas). Lo tenía claro, vi a cada uno que aplaudía porque no sé si la próxima vez serán otras cosas. Fue una despedida soñada por poder tener público después de lo vivido, aunque me hubiera gustado ver el pabellón como ante Huesca. La gente siempre tuvo un gran respeto hacia mí, tanto dentro como fuera de la pista. Cuenca es pequeña e ir a una cafetería y sentir ese cariño es muy bonito.

P: Te vas y se pierde otra cosa como un ‘dijey’ del vestuario. ¿A quién le has dado el poder de poner la música el próximo año?
R:
Se tiene que hacer cargo Simonet, porque el ‘Perro’ es más romanticón y no le va a gustar a los demás. No lo veo a Thiago poniéndola, sí escuchándola.

P: Para terminar, un mensaje de despedida para la afición.
R:
Agradecer el cariño, el respeto que me mostraron estos seis años. Por acompañarnos fuera de casa, por hacernos vibrar en nuestra casa y ser la envidia de todos los equipos al no poder ni escuchar el pitido del árbitro. Sobre todo me siento agradecido y ojalá la gente se siga involucrando e identificándose con este equipo.

Comentarios