Inicio Balonmano Liga ASOBAL Leo Maciel, un hombre que deja una huella inmensa en Cuenca

Leo Maciel, un hombre que deja una huella inmensa en Cuenca

Leonel Carlos Maciel llegó hace cuatro temporadas al Incarlopsa Cuenca, lo hacía de la mano de Lidio Jiménez y después de ascender con el Zamora a la Liga Sacyr Asobal. Daba de esta manera un paso hacia delante en su carrera a un equipo que se había quedado a las puertas de jugar Europa y que llegaba para sustituir a otro Leo, en este caso Vial.

En algunos sectores había dudas por venir de una categoría inferior, pero el caso es que Lidio lo tuvo claro desde el principio y pidió que lo vieran y luego valoraran lo que había traído. Me acuerdo del primer amistoso de pretemporada, en el que no pude estar pero llamé a mi compañero Alberto Val para preguntar por los nuevos, me dijo solo una cosa: «el portero tiene una pinta de la leche, ya lo verás».

Me quedé con esa frase y en mi interior con ganas de que hubiera acertado en su pronostico. Yo lo había visto por vídeos y me llamaba la atención con la tranquilidad con la que paraba, lo hacía con una facilidad tremenda y como si estuviera pasando la mopa en casa. Llegaba el primer partido de liga y me acuerdo que me dijo: «me he torcido el tobillo, pero voy a jugar, yo estoy bien». En ese momento casi no nos conocíamos, yo le vi ese pie y el tamaño no era normal y pensé que estaba loco, que ni de ‘coña’ podía ponerse debajo de la portería.

Pues bien, se puso y primer recital. Era el primero de muchos de los que nos ha dado Leo Maciel, que nos ha levantado mil veces de los asientos, que ha logrado una regularidad increíble y que cuando había dos partidos donde paraba algo menos ya nos preguntábamos qué pasaba. En realidad no sucedía nada, es que lo normal estaba en tener algún partido menos efectivo.

Fuera de los focos y pendiente de su tranquilidad a base de yoga, pintura y cultura. Aunque cuando se le pedía que tenía que dar el paso para hablar con cualquier medio, siempre era el primer voluntario, porque el ayudar también estaba entre sus virtudes.

Con esos números y siendo el mejor portero de la liga, llegaban a su teléfono ofertas de varios equipos de Asobal con cantos de sirenas y con ganas de engordar su cuenta bancaria. Aunque él decidió apostar por Cuenca, por Lidio Jiménez y por quien creyó en él cuando otros no lo hacían.

Ahora se irá al Barça, a falta de hacerse todo oficial es la mejor noticia que puede tener un jugador de balonmano, que ha vivido desde la humildad y el buen hacer, un gran portero con una personalidad tremenda que sabe pedir perdón cuando se equivoca y que se marcha de Cuenca con millones de amigos.

De ellos también se ha querido despedir con regalos y con un mensaje, en mi caso de audio: «Charlie, te he dejado una cosa en tal lugar, cuando puedas ve a recogerla, me marcho el domingo para Argentina». Luego ves que la lista de detalles ha sido larga, muy larga, y es porque este tipo ha dejado huella tan grande como para ser el mejor portero de la historia del Ciudad Encantada, y para ello no hay discusiones, o eso creo.

Maciel, te mereces lo mejor multiplicado por 40.

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