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El Incarlopsa Cuenca, el mejor escaparate para que los jugadores den el salto definitivo

El Incarlopsa Cuenca además de crecer de una manera cualitativa y cuantitativa en las últimas temporadas, tanto en resultados deportivos como en número de aficionados, también se está convirtiendo en un equipo donde varios jugadores se terminan de consagrar para dar el salto a equipos de la élite europea del balonmano.

Los minutos con los que cuentan en Cuenca, la afición o la cobertura mediática en los medios de comunicación que les hacen ser vistos continuamente, hacen que vayan creciendo, que quieran seguir mejorando y que terminen por fichar por equipos de gran potencial.

Este hecho se ha producido con más fuerza en las últimas temporadas, donde el primero quizás fue hace unos años con el caso de David Balaguer, que terminó en el Nantes y ha podido jugar esta temporada una Final Four de la Champions, además de llegar a la selección española y siendo campeón de Euoropa, hasta esta temporada, donde han sido varios casos de los que se van buscando una vida mejor y triunfar por equipos de un potencial al que no puede llegar Cuenca a día de hoy.

Se puede hablar de los casos de Leo Dutra, que a mitad de temporada se fue al Wisla Plock, aunque vuelve a la liga para jugar en Logroño. O casos más significativos como los fichajes de Lucas Moscariello por el Montpellier, Sergio López por el Tatran Presov y el de Leo Maciel por el Barça (este último a falta de confirmación por el club blaugrana).

Cuatro jugadores en una temporada que han visto como dan el salto desde Cuenca, donde crecen, mejoran, toman experiencia incluso jugando Copa EHF y pueden marchar a equipos top.

Y tras esa camada, llega una nueva, cargada de jóvenes como Arnau Fernández, Sergi Mach, Joaquim Nazaré, Leo Prantner o Ante Grbavac, donde quién sabe si dentro de un tiempo estamos hablando que se van a clubes punteros de Europa después de haberlo dado todo en el Incarlopsa Cuenca.

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