Lidio Jiménez tendrá que echar mano de los jóvenes en un partido condicionado por las ausencias, este sábado a las 20:00 horas en el Pitiu Rochel
El REBI Cuenca vuelve a la pista este sábado. Apenas tres días después de medirse al Proin Sevilla en el Trofeo de Ferias, el conjunto de Lidio Jiménez afronta un nuevo compromiso de pretemporada ante el EÓN Alicante, en un encuentro que comenzará a las 20:00 horas en el Pitiu Rochel.
Los conquenses llegan a esta segunda prueba de la semana después de imponerse el pasado miércoles al conjunto sevillano por 32-28, en un encuentro que sirvió para seguir acumulando minutos y avanzar en la preparación de cara al inicio de la competición oficial.
Las lesiones condicionan al REBI Cuenca
El principal hándicap para Lidio Jiménez estará en las bajas. El técnico conquense no podrá contar con Lima, Moscariello, Álvaro Martín y Tavares, todos ellos lesionados.
A estas ausencias se suma además la de Guillermo, que se ha incorporado recientemente a la lista de jugadores que no estarán disponibles y que reduce todavía más las alternativas del equipo.
Una situación que obligará al entrenador del REBI Cuenca a modificar sus rotaciones y dar protagonismo a los jugadores más jóvenes de la plantilla.
“Va a ser un partido muy condicionado por nuestras lesiones. Vamos a tener cuatro bajas importantes, de jugadores importantes, lo cual nos limita mucho la rotación”, ha señalado Lidio Jiménez.
El técnico conquense reconoce que el escenario no será sencillo, aunque espera que sus jugadores compitan y aprovechen el encuentro para continuar con su puesta a punto.
“Tenemos que llevar a los chavales jóvenes e intentar dar la cara todo lo que podamos, pero va a ser complicado, porque son bajas muy importantes”, ha apuntado.
Problemas especialmente en primera línea y pivote
Las ausencias afectan especialmente a dos zonas concretas del equipo. Jiménez ha reconocido que las bajas están limitando las posibilidades de rotación, especialmente en la primera línea y el pivote.
“Creo que las que tenemos nos condicionan mucho las rotaciones, sobre todo en la primera línea y en el pivote”, ha explicado.
Pese a ello, el REBI Cuenca afronta el amistoso con la intención de seguir creciendo y aprovechar cada minuto de competición para llegar en las mejores condiciones posibles al comienzo de la Liga.
“Intentaremos seguir mejorando, pero sabiendo que las bajas nos condicionarán en este partido”, ha concluido el entrenador.
Otro paso hacia el estreno liguero
El duelo frente al EÓN Alicante será, por tanto, una nueva oportunidad para que los conquenses continúen afinando su preparación, aunque con el reto añadido de competir con una plantilla mermada por las lesiones.
El calendario no da tregua al REBI Cuenca en esta fase de preparación, pero cada amistoso sirve para seguir ajustando mecanismos y repartiendo minutos antes de que llegue la hora de la verdad.
El estreno oficial llegará el 12 de septiembre en El Sargal, donde los conquenses recibirán al Recoletas Atlético Valladolid en la primera jornada liguera.


































































