El inicio de pretemporada del REBI Cuenca no fue el más apropiado después de lo sucedido en el pabellón de Puerto Sagunto. Los dos equipos tuvieron que sobreponerse al calor y a la humedad, en un partido con parones continuos y resbalones muy peligrosos. El 25-25 dice poco de lo que en realidad fue el choque, ya que la mayor prueba del peligro que pasaron ambos equipos se contextualiza al suspenderse el encuentro a falta de poco más de dos minutos para su conclusión.
Para Lidio Jiménez, la valoración del partido pasa por «la intención que hemos tenido de defender todo el partido». Ese aspecto, marca de la casa del entrenador conquense, siempre es importante para él y se mostraba satisfecho con la actitud de los suyos. «Han tenido errores, por supuesto que sí, pero todo el equipo ha querido defender». En ese sentido, el éxito a lo largo de la temporada pasa por «tener un equipo que le guste defender, que disfrute la defensa» y eso es lo que trata de construir en estos momentos.
Las condiciones de juego no eran las idóneas y marcaron por completo en el encuentro. «Era complicado pasar la pelota, botarla, lanzarla…», aseguraba el técnico, que por lo menos se quedaba con otros aspectos muy importantes en los partidos de pretemporada. «Hemos hecho trabajo físico y técnico, así que poco a poco los vamos desarrollando para volver un poco al ritmo de competición».
Otro aspecto positivo fue la participación de 20 jugadores. «Ha jugado todo el mundo, estoy contento por eso, y también creo que es un premio a los chavales, a los jóvenes, que están echando una mano muy importante y estos partidos son importantes que los puedan jugar».


































































