Amaneció el domingo lluvioso y gris cuando el equipo conquense se tenía que ver las caras frente al líder invicto de la competición. Conseguir la victoria suponía dar un gran paso de cara al ascenso de categoría, por lo que el partido era de vital importancia.
Desde el primer momento se vio la buena concentración de los jugadores, cada uno con sus obligaciones claras en su puesto, aportando lo que el equipo necesitaba. Las duras defensas se sobreponían a los ataques, haciendo esto que el tanteo fuese bajo, pero los conquenses siempre estuvieron por delante en el marcador. Hay que sumar a esto las paradas de Checa en la portería, con números cercanos al 50%, que hicieron que los manchegos se fueran con tan sólo 8 goles a favor al descanso.
La segunda parte comenzó con inferioridad para los de Eduardo Rodríguez, que afrontaron minutos con 4 jugadores en pista, ayudando a que Daimiel se acercara en el marcador y apretara las tuercas al partido. Pero entonces salió a relucir, todavía más, una defensa muy bien ajustada, con ayudas constantes tapando huecos, la portería echó el cierre definitivo y el equipo ciudarrealeño no encontró la fórmula para darle la vuelta al partido, aunque lo intentó hasta el final.
23-21 para Cuenca, dando un paso gigantesco de cara al ascenso en una mañana de domingo que empezó muy gris pero en la que acabó saliendo el sol.
Con ocho puntos en la clasificación, los conquenses buscarán seguir aumentando la renta el próximo fin de semana en Malagón, frente a Cátedra 70.
































































