El Club Conquense de Billar ‘Casas Colgadas’ ha protagonizado un excelente estreno como local en la Liga Nacional de Segunda División de Billar a Tres Bandas, imponiéndose por 6-2 al Club Billar Murcia ‘B’ en una segunda jornada que tuvo emoción hasta el último momento.
La primera jornada disputada en las mesas del Polideportivo San Fernando no pudo terminar de mejor manera para el conjunto conquense, que logró una victoria especialmente valiosa ante un rival que, al igual que los locales, llegaba necesitado de sumar para escalar posiciones en la clasificación.
El equipo conquense contó además con el respaldo del público, que acompañó a los jugadores durante unos partidos marcados por la concentración y el buen nivel mostrado sobre el tapete.
La jornada no comenzó de la mejor manera para los locales. Jesús Culebras cayó ante Luciano Fernández por un ajustado 30-31. El conquense tuvo un inicio complicado y llegó al descanso con un 8-15 en contra, aunque reaccionó con fuerza tras el receso hasta conseguir igualar el encuentro. Sin embargo, en los últimos compases, Fernández terminó llevándose los dos puntos por el estrecho margen de una carambola.
La respuesta del Casas Colgadas no se hizo esperar. Ángel Crespo firmó un sólido triunfo frente a Pascual Morote, al que derrotó por 30-22. El jugador conquense dominó el encuentro prácticamente de principio a fin y supo controlar cualquier intento de reacción del representante murciano.
Uno de los grandes protagonistas de la jornada fue Jorge Sánchez, que completó una actuación de gran nivel ante Antonio Abenza. En un duelo igualado, pero con el jugador del Casas Colgadas siempre por delante, Sánchez mostró un juego preciso y efectivo que le permitió imponerse con claridad por 40-29.
Con el marcador todavía abierto, llegó el turno de José Vicente, número uno conquense, que comenzó el encuentro de manera arrolladora, colocando un contundente 18-8 en el marcador. El partido, sin embargo, se complicó en la segunda mitad y el jugador local tuvo que sufrir hasta el final. Finalmente, su calidad y experiencia resultaron decisivas para cerrar una agónica victoria por 27-26.
Un triunfo para coger impulso
El 6-2 final permite al Casas Colgadas comenzar a tomar impulso en la competición y hacerlo, además, ante su público. La jornada dejó la capacidad de reacción del equipo, la solidez de Crespo y Sánchez y, sobre todo, la emoción de un último partido que terminó decidiendo el resultado global.
El conjunto conquense afronta así con buenas sensaciones el inicio de una temporada en la que aspira a seguir creciendo en la Segunda División nacional de billar a tres bandas.


























































