Inicio Noticias Entrevistas Sergio Blanco: «Cuenca tiene mucho potencial en cuanto a proyecto futbolístico»

Sergio Blanco: «Cuenca tiene mucho potencial en cuanto a proyecto futbolístico»

Las categorías inferiores de la Unión Balompédica Conquense pegaron un cambio radical desde hace varias campañas, cuando Álvaro Martínez e Ignacio Alfonso decidieron impulsar un modelo diferente en el que los niños y niñas tuvieran más importancia. Sin tener en cuenta tanto el nivel, sino más bien que aprendan diferentes valores mientras puedan ir progresando, la idea ha ido calando hasta tener cerca de 400 chicos (entre ellos, unas 60 chicas). A este proyecto se incorporó posteriormente Sergio Blanco, actual coordinador de la Escuela de Fútbol Base UB Conquense y que lleva dos años intentando que vaya a más este proyecto a largo plazo.

En su época fue futbolista de las categorías inferiores del Conquense (llegó a debutar con el primer equipo) y CD Cuenca (Tercera División), ha ido forjándose en otros países para traer su experiencia a su ciudad natal. Hablamos con él para conocer más a fondo cómo funciona la Escuela de Fútbol Base de la Unión Balompédica Conquense.

¿Cuál ha sido tu formación? ¿Cómo llegas a trabajar en este puesto?

A raíz de dejar el fútbol, me marcho a Inglaterra y trabajo en colegios de Primaria dando modalidades deportivas. Después, fui a Estados Unidos a entrenar soccer, y en ese periplo entre ambos lugares aprovecho para sacarme el título de entrenador, monitor deportivo e infantil y así voy ganando experiencia con los chicos.

Posteriormente, vuelvo a España y me dan trabajo en la Fundación Real Madrid, donde estuve un par de años, además de coordinar un proyecto privado en Dinamarca durante otros cuatro años.

Sigo formándome y entonces vuelvo a Cuenca para graduarme por Educación Física. A través de Ignacio Alfonso, acabo entrando en la escuela del Conquense.

¿Cuál fue tu impresión al regresar a Cuenca y ver cómo estaba trabajándose en las categorías inferiores? ¿Por qué decides enrolarte en el proyecto?

Siempre lo he pensado, que Cuenca tiene mucho potencial en cuanto a proyecto futbolístico. Y lo digo después de ver otros países y otros formas de actuar. En Cuenca se puede trabajar el fútbol muy bien, y el Conquense está en una posición buena para poder crecer.

También por la aistad que me une con Alfonso, Javi Soria e Iván Rubio, con los que he compartido muy buenos momentos. Me gustó mucho que hubiera una estructura montada y que querían hacer las cosas con la misma filosofía que tengo yo.

¿Y cuál es esa filosofía que tienes del fútbol base?

La idea que he tenido de fútbol base es que debe tener un componente educativo desde las edades tempranas, coincidiendo con Infantil y Primaria. Según van creciendo, se debe ir igualando ese componente educativo con el competitivo, hasta que en juvenil se diluye el educativo y ya trabajas por rendimiento.

Lo que hemos intentado es dar ese componente educativo al fútbol base, y difuminar la tensión competitiva.

Para lograr esto no se puede hacer en un año y necesitas tener entrenadores muy comprometidos con esa causa

Simplemente es intentarlo. Partimos de la base de que hay gente muy buena entrenando, no somos muchos pero los que estamos somos gente muy válida. Se ha demostrado, por ejemplo con Víctor Moreno, Luis Ayllón, Fran García, David Angulo, que lo han hecho muy bien en sus cargos. Tenemos una muy buena base de entrenadores en Cuenca.

Intentamos convencerlos de que el aprendizaje en el fútbol base se asemeja mucho al del colegio. Que debemos trabajar construyendo el edificio a largo plazo y no pensando en el partido del fin de semana.

Queremos que nuestros entrenadores tengan una base sólida, a través de charlas para darles herramientas, que conozcan otros entrenadores… Pero todo poco a poco. Es una manera de entenderlo, porque todos queremos ganar, pero hay que entender que ganar no debe ser el objetivo, sino parte del proceso.

¿Lleva buen rumbo esta idea? ¿Está calando dentro de la escuela?

Sí, creo que estamos en buena dirección. El mundo está cambiando mucho, y nosotros con él, estamos entendiendo que los niños deben disfrutar del deporte base, por el hecho de aprenderlo. Porque ganar, solo gana uno.

Lo importante es construir sin que dependa de una persona.

Lógicamente, los resultados son todavía muy pronto para verlos reflejados. Pero imagino que uno de tus sueños será ver a esos jóvenes jugadores ir escalando en la estructura deportiva del Conquense

Cada vez hay más gente en Cuenca a pesar de los pocos recursos que tenemos en la ciudad. Debemos intentar formar nuestros propios jugadores y jugar con ellos. Desgraciadamente, en el mercado del fútbol, no hay mucha inversión, y en el Conquense peleamos en desigualdad por este motivo.

Hay mucha gente, incluyendo directiva y de alrededor del fútbol, que está entendiendo que lo verdaderamente importante son los chicos y chicas.

Entonces se trabaja para que el día de mañana una buena base de la primera plantilla haya salido desde la cantera

Depende hacia donde vaya el club en un futuro. Si entendemos que desde niños se trabaja con el aprendizaje y tienen mucha base sólida, entonces darán mejor resultado. A partir de ahí, estoy seguro que quien esté entrenando en el club compartirá estas ideas y contará con jugadores de aquí.

Pero si a los futbolistas no le damos una buena base, será difícil que formen parte de nuestro primer equipo.

¿Cómo llegan las actuales generaciones? Además, habéis llegado a acuerdos con otras escuelas y equipos para competir

El fútbol depende mucho de los futbolistas, más que de los entrenadores. Vienen generaciones de unos chicos que a nivel regional está a muy buen nivel. El Interescuelas se ha visto muy reforzado por el acuerdo que llegamos con el San José Obrero y con la EMF Arcas, ya que no disponen de esa categoría. A ellos les propusimos que los chicos que vieran que tenían más nivel pudieran jugar esta categoría con nuestro equipo y no pusieron pegas.

Al final gracias a esa unión han podido jugar una liga. En cadete [NdA: salvó la categoría regional] he tenido un equipazo, un equipo humano de jugadores muy bueno y de muy buen nivel, y el juvenil pasa lo mismo. Han formado un grupo humano muy bueno, tanto futbolísticamente como humano.

En cuanto al fútbol femenino, ¿cuál es su situación?

La situación es súper. Partimos de una situación extraordinaria, como sabemos el fútbol femenino está subiendo mucho y teniendo más cobertura y presupuesto por parte de los medios. Hay más chicas que quieren jugar. Tenemos la suerte de contar entre Conquense y Pozo de muchas chicas de muy buen nivel, que son de Cuenca y quieren jugar al fútbol. Cada vez se apuntan a jugar desde categorías más tempranas.

Ambos clubes están disputando los campeonatos regionales de fútbol sala. Se compite en fútbol 8. Cada vez se compite más, con más chicas en selecciones regionales. Estamos en un muy buen nivel. Lo mejor de todo es que se ha generado en nuestro club una familia, con todos los padres, hermanos, entrenadores y entrenadoras, que es lo que le está dando esa potencia.

¿Qué planes de futuro tenéis en esta sección?

En el fútbol femenino tenemos la suerte de contar con una gente extraordinaria a nivel humano, y una implicación que va más allá de las horas de entrenamiento y partidos. Eso multiplica la calidad e implicación de las chicas con el deporte.

A la larga, y también a la corta, lo que hace es mejorar su rendimiento. Son jugadoras más felices y más identificadas, todo eso lo que hace elevar la calidad humana tanto deportiva del equipo.

En chicos todavía es más difícil, porque hay un acervo competitivo muy potente en toda España, no solo en Cuenca. Pero cada vez más gente está convencida de que el deporte en edades tempranas debe ser deporte, más que competición. Desde este prisma, tendremos niños más felices, que a la larga estarán más implicados.

Comentarios