Después de varios meses de parón, de una pretemporada intensa, de un mercado de fichajes todavía en ciernes (terminará a finales de agosto) y con España siendo uno de los países que menos ha invertido en comparación a las grandes ligas (este año, además, le ha superado Arabia Saudí), por fin será el balón el protagonista. El Almería-Rayo (19:30) y Sevilla-Valencia (22) serán los primeros partidos de esta nueva edición de LaLiga y, como viene siendo habitual, la presencia conquense en la élite se reducirá a un jugador: el delantero del Osasuna Kike García (su equipo se estrenará el domingo, a las 17, en campo del Celta de Vigo).
El motillano tiene todos los récords habidos y por haber del fútbol conquense en Primera División. Es el futbolista que más temporadas ha disputado -arranca su octavo curso consecutivo, tercero en Pamplona y el resto en el Eibar-, el que más goles ha marcado -25- y el que más partidos ha disputado -225-. Unos números que parecen inalcanzables para otros futbolistas conquenses, al menos en el corto plazo, si bien hay por detrás una hornada de jugadores que podrían aumentar la nómina de jugadores conquenses en Primera División.
Eso sí, ahora es buen momento para recordar otros datos curiosos del fútbol conquense en la máxima categoría. Porque habitualmente hablamos de jugadores, pero nos olvidamos de entrenadores y árbitros. Y, aunque parezca remoto, lo cierto es que ha habido presencia conquense en la élite en estos estamentos.
Rafael Zamora, un pionero
El moteño Jesús Muñoz llegó a ejercer de primer entrenador en un par de ocasiones con el Elche en la historia reciente, pero en su caso lo hacía al ser el segundo y sustituir al argentino Jorge Almirón. Nadie puede discutir que ejerciera de máximo responsable de los ilicitanos (entre otros partidos, se enfrentó al Real Madrid), pero no era su papel principal.
El honor de ser el único conquense que ha entrenado en Primera División teniendo este papel es el conquense Rafael Zamora, fallecido en 2015 a los 82 años. El conquense fichó en 1961 por el Burgos CF, procedente del Deportivo de la Coruña, y su historia cambió, tanto por su papel con los burgaleses como por asentarse en la ciudad. Zamora, un central expeditivo, se ganó el cariño de la afición, fue uno de los jugadores que estuvo presente en el estreno del mítico Plantío y llegó a ejercer su último año de jugador-entrenador. En estas, el Burgos llegó a Primera División en la 72/73 y en el tramo final ejerció de entrenador durante 11 partidos. No pudo cambiar la dinámica del Burgos y acabó descendiendo en último lugar, con un bagaje de 3 victorias (en casa del Sporting de Gijón, y en el Plantío ante Betis y Osasuna), un empate y siete derrotas en Primera División.
Un árbitro de Vara de Rey
Hasta hace relativamente poco, la presencia arbitral en la élite tenía en Jacobo Martínez su máxima expresión. Junto a Pino Zamorano, estuvo varias temporadas en Primera División, una categoría que rozó Rubio Iniesta -padre de los hermanos Rubio, ahora en el Conquense- como árbitro principal. Sin embargo, entre los 405 árbitros principales que han pitado al menos un partido en Primera División solo hay un conquense: Antonio Jávega Jiménez.
El de Vara de Rey, nacido en 1961, fue un caso único. A inicios de la 97/98, una huelga arbitral provocó que la RFEF tomara una medida de urgencia: 20 árbitros de Segunda B serían los responsables de pitar en Primera. Y uno de ellos fue Antonio Jávega, quien por entonces acumulaba tres temporadas no consecutivas en la división de bronce del fútbol español. Pitó un Valencia-Salamanca con victoria visitante gracias al tanto de Pauleta en el 59′, con nombres tan reconocidos en aquel encuentro como los entrenadores Claudio Ranieri (Valencia) y Txetxu Rojo (Salamanca) o futbolistas como Mendieta, Piojo López, Zubizarreta, Angloma, Cáceres (Valencia), Stelea, Giovanella, Vellisca o Pauleta (Salamanca).
Volvió a Segunda B tras arreglarse la situación y en la 00/01 y 01/02 pitó en Segunda División. Ha llegado a ser delegado de la Federación Española de Fútbol y es habitual verle dando charlas contando su experiencia y la labor arbitral.

































































