El mercado invernal está siendo intenso para los clubes de Cuenca… y también sus futbolistas. Hay varios que han sufrido los vaivenes de este periodo, caso de Carlos Rojas y las vueltas con el Hércules (le dejaron sin ficha para posteriormente devolvérsela por los movimientos de mercado), o el protagonista de este artículo.
El parrillano Carlos Algarra (nacido en Alcalá de Henares en el 2000, aunque forjado en la prolífica cantera parrillana) ha dado un salto cualitativo en su carrera tras fichar por el club de mayor solera de Bulgaria: el Botev Plovdid. El centrocampista de 25 año recala en los ‘Canarios’, como se hacen llamar, tras llegar a un acuerdo con su antiguo club, el Beroe, también de la Primera División de Bulgaria y club al que llegó en 2024.
Forjado en las categorías inferiores del Real Madrid, donde permaneció varias campañas hasta llegar al Castilla, vivió varias cesiones en el Barakaldo o Las Rozas para acabar su periplo madridista después de incorporarse al filial del Cádiz. Posteriormente, fichó por la UD Logroñés para iniciar su aventura en Bulgaria.
En el Beroe mejoró ostensiblemente sus prestaciones y, después de 55 partidos defendiendo sus colores, este mercado invernal recaló en un histórico del fútbol búlgaro, a pesar de estar en mala época respecto a temporadas anteriores. El Botev Plovdid marcha actualmente en undécimo lugar de la clasificación, con 21 puntos, y su objetivo pasa por colarse entre los ocho mejores para disputar el llamado Grupo Europa (que juegan del 5 al 8 una vez finalice la liga regular y, en esa posterior liguilla, el primer clasificado disputa la previa para jugar la Conference). En caso de quedar por debajo de ese puesto, disputarían la fase de descenso, con un formato similar entre los equipos del 9 al 16 y en cuya liguilla posterior pierden la categoría los dos últimos clasificados.
El impacto de Carlos Algarra en el Botev Plovdiv ha sido inmediato. Con el dorsal 14, el centrocampista ya fue titular en la jornada anterior, en la victoria por 1-0 de su equipo ante el Drenica en un partido amistoso, donde dejó buenas sensaciones. La temporada liguera regresa el 6 de febrero en Bulgaria y el jugador conquense (tasado en 500.000 euros en Transfermarkt) confía en ganarse un sitio en el once titular.




































































