Una lesión muscular ha impedido al motillano Kike García ser de la partida del Osasuna en la victoria de los rojillos en campo del Valencia. Los goles de Chimy Ávila y Budimir pusieron en bandeja una victoria en Mestalla, a pesar de que Carlos Soler recortó distancias. Con este 1-2, el equipo de Pamplona se olvida de pelear por la permanencia (ya conseguida) para meterse en la pugna por Europa en las seis jornadas restantes.
Y es que los rojillos están cuajando una muy buena temporada, en la que el delantero motillano Kike García está siendo uno de los artífices. Fijo en los planes de Jagoba Arrasate, ya ha anotado cinco goles esta campaña (para un total de 40 en Primera División). Sin embargo, una lesión fibrilar en el bíceps femoral de su pierna izquierda le llevó a perderse el choque contra el Valencia y, seguramente, también le obligue a ver desde la grada el partido del próximo miércoles en El Sadar ante el Real Madrid.
Aun así, seguro que el motillano disfrutó del triunfo rojillo en Valencia, que además coloca en una muy buena situación al Osasuna. Con 44 puntos, los rojillos se apuntan a la lucha por la séptima plaza, la cual podría llevar a Europa vía Conference League al término de la competición (siempre y cuando el Betis gane la final de la Copa del Rey el próximo sábado, precisamente ante el Valencia). Para ello, el Osasuna debe escalar dos posiciones más (están novenos) y coger el lugar que ocupa un Villarreal enrachado y semifinalista de Champions (los amarillos llevan 49 puntos en liga).


































































