Después de tres temporadas, el Real Madrid CF. volvió a proclamarse campeón de liga a dos jornadas del final, después de esta temporada sin duda atípica en las diez ultimas jornadas, particularmente. El trigésimo cuarto titulo para las vitrinas del club blanco, que como es sabido es uno de los que mas pasiones levanta entre los aficionados en Tarancón y Comarca, contando con numerosas peñas incluso, que se identifican, siguen y apoyan incondicionalmente al equipo madridista, el que mas títulos ligueros posee.
Títulos siempre muy celebrados por los aficionados e incluso secundados o canalizados por la propias peñas, pero en esta ocasión, con la alegría como no, en cada uno de ellos, ha sido un titulo que se recibe en “silencio” y respeto, siguiendo las pautas que el propio club pedía, para no acudir a Cibeles, que no hubiera concentraciones para garantizar las medidas adoptadas por la pandemia.
Desde la Peña madridista el Nido de Santa Cruz de la Zarza a la de Horcajo se Santiago y la de Tarancón, se pidió que las celebraciones fueran de alguna manera en silencio, con respeto dentro de la desbordante alegría que producía, volver a lograr el titulo que hace el 34. Desde la temporada 2016/2017, no había levantado el Trofeo ligueros.
Para algunos sorprendió el éxito bajo la dirección de Zidanne que tambien lidera triunfos con el equipo madridista, pero todos felices y contentos, por este nuevo éxito que no se ha celebrado ni en la plaza “de los leones”, ni desfiles “nocturno de coches” ni puertas abiertas de las sedes de las peñas. Tampoco escuchamos cohetes y petardos, pero la alegría salia flor de piel entre los seguidores y peñistas por las calles de la ciudad, celebrando con el respeto y el silencio este nuevo titulo a falta de dos jornadas.



































































