Momento álgido en el Municipal de Calatrava de Bolaños. Tanda de penaltis tras 210 minutos de eliminatoria empatada. El Conquense B, que lanza en primer lugar acaba de fallar el quinto penalti y el jugador del Bolañego tiene ante sí la oportunidad para certificar el ascenso si marca la siguiente pena máxima. Es entonces cuando Mario Muñoz para el lanzamiento para llevar la tanda a «la muerte súbita».
Después de un par de goles, el Conquense B vuelve a errar su tiro mandando el lanzamiento fuera, pero Mario Muñoz vuelve a salvar la situación para que su equipo siga con vida. El siguiente lanzamiento, los de Dani Gerica no fallan y es entonces cuando Mario detiene el tercer penalti de la tanda para lograr el ascenso a Preferente, haciendo estallar en júbilo a sus compañeros y el pequeño reducto de aficionados que viajaron hasta Ciudad Real.
«Tenía muy claro que íbamos a ganar en los penaltis», asegura ya más calmado el guardameta del filial blanquinegro. «Estuvimos esta dos semanas preparándonos y ensayando penaltis por si llegaba la ocasión y cuando llegó, se lo dije a Geri, tenía muy seguro que íbamos a pasar».

Fue un partido de los que hacen crecer a un jugador a marchas forzadas. Después de más de una hora por delante en el marcador gracias al tanto del capitán David Martínez, el Conquense B encajó en la última jugada de partido, donde un despiste provocó el gol del Bolañego y la igualada que mandó el partido a la prórroga. «Nos toco sufrir, sufrimos mucho porque ellos obviamente se vinieron arriba con el empate, pero creo que tuvimos mucha madurez y supimos mantener la compostura tal y como nos dijo Geri, controlar las sensaciones y llegar a los penaltis».
Acontecido todo lo que ya hemos narrado, el guardameta recuerda que, tras detener la pena máxima crucial, se quedó en shock por un segundo sin saber si ya habían ganado o no: «Miré al árbitro, se hizo como un silencio, pitó y nos fundimos todos en abrazos y saltos, ¡fue increíble!
Cuando le preguntamos al guardameta que qué fue lo primero que recuerda después de ser consciente de que ya eran equipo de Preferente, nos da una respuesta que habla del grupo humano que se ha formado en el vestuario de Dani Gerica: «Abracé a todos mis compañeros y me fui a por Pedrete (delegado y utillero del equipo), a abrazarlo y a decirle que lo habíamos conseguido, es algo que nos merecíamos por la temporada, por el grupo y por todo el trabajo que hemos hecho».
Y es que no hay que olvidar que Muñoz llegó esta campaña al filial blanquinegro procedente del San José Obrero, «bajándose» una categoría. «Lo hice porque conocía a gran parte de los compañeros, porque también buscaba volver a jugar y disfrutar del fútbol y no me arrepiento para nada. He disfrutado muchísimo este año y la temporada en conjunto ya era de un diez antes de haber logrado estos playoffs», asegura el meta que suma esta gran experiencia con el hecho de haber compartido también entrenamientos con el primer equipo. «El trabajar con Javi, Raúl y Álvaro me ha dado mucha experiencia, he aprendido un montón de ellos y estoy muy seguro de que ese trabajo sirvió en el partido de este playoff».




































































