Triana Tresjuncos y CD Belmonte se veían las caras en la matinal del domingo, en una fresca mañana marcada por la niebla. El Francisco Hermosilla en Villaescusa de Haro, aguardaba para un bonito derbi, que más allá de la tradicional rivalidad, reflejaba máxima igualada en el aspecto clasificatorio.
Con los resultados existentes, una victoria a cualquiera de los dos conjuntos (ya que llegaban empatados), podría hacerles entrar de lleno en el grupo de cabeza por el ascenso.
Antes del comienzo del encuentro, por parte del conjunto Tomás `Bala´, recibía en forma de homenaje una camiseta conmemorativa del propio club, debido a sus 100 partidos defendiendo la elástica blanca. Acto seguido, tendría lugar un emotivo minuto de silencio respetado por parte de las dos squadras.

La contienda arrancó bajo una intensa niebla, que no impidió que el Francisco Hermosilla presentase un gran ambiente con cerca de 300 personas presenciando el derbi. Varias decenas de ellas, llegaron procedentes de Belmonte para no dejar sólo a su equipo. Una delegación belmonteña, encabezada por su presidente Kiko.


Durante los primeros minutos, el partido estuvo por la imprecisión y los choques, propios de un derbi. Más allá de alguna tarjeta, no hubo mucho que destacar. Avisaría mediante la primera ocasión clara el Triana entorno al minuto 20, tras un balón largo, con un disparo que se marchó por encima de la portería. Tras ello, el Belmonte, poco a poco, fue ganando metros para gozar de varias ocasiones, que con el paso de los minutos fueron cada vez más claras. Intentó el cuadro amarillo elaborar todo lo posible, con un Chule que bajaba a recibir al medio del campo, actuando en una posición de enganche, a pesar de ser el 9 habitual.
A pesar de que el Belmonte poco a poco intentaba estirarse, el Triana esperaba agazapado, con un Bala que en cuanto podía bajaba el balón al piso, para dejar numerosos destellos de calidad. Lo intentaban los visitantes con balones por banda, principalmente por la de Cristian, que estuvo perfectamente sujetado por Ángel. Cuando el árbitro estaba a punto de dictaminar el descanso, se reclamó penalti en el área local por mano, pero el colegiado interpretó que no era punible al ser involuntaria. Sin más que destacar, el derbi se iría al descanso con tablas en el marcador.

Los segundos cuarenta y cinco minutos empezaron con emociones fuertes, ya que cuando apenas había empezado a contabilizar el reloj, Joaquín aprovechó un balón suelto en el área belmonteña, para con varios amagos, inventarse un excelente gol con la zurda. Tanto muy emotivo el del presidente local, que dedicó a su abuelo fallecido hace varios días. Tras el gol, fue abrazo en piña por sus compañeros, llegándose a emocionarse.
La realidad es que el gol le sentó bien al Triana, que quizá había salido algo más despistado que el Belmonte. No con todo y con eso, el Belmonte, con el paso de los minutos, comenzó a ganar metros, creando peligro tanto a balón parado como en centros laterales. Bien es verdad, que se veía a un Triana cómodo defendiendo, saliendo a la contra con balones en largo a José Carretero.

Con el transcurso del encuentro, crecerían los decibelios y las protestas por parte de las dos squadras hacia el colegiado, ya que por el camino habría varios choques, reclamados en los dos bandos. Las ocasiones que eran para los amarillos, que realmente no tuvieron ningún remate franco.
Cuando se llegaba al tramo final de encuentro, reclamaron penalti los visitantes por parte del guardameta Jesús, que posteriormente tras el choque tuvo que ser sustituido por el otro guardameta, Víctor. El colegiado no decretó penalti al interpretar que el delantero amarillo se llevó el balón con la plantilla.
Lo siguió intentando con todo el Belmonte, mientras que el Triana se apoyaba en la magia de Jesús por banda para desahogar el juego y en el maravilloso juego de espaldas de José Carretero. Por parte de los visitantes, el ariete Yaka no tuvo su mejor día, ay que no acabó de aclimatarse el partido.
En una de esas con un Belmonte volcado, José Carretero se la `guisó y se la comió´, para hacer el 2-0. Los amarillos penalizaron en exceso su falta de gol y puntería. Por el camino, Víctor que tras su salida estuvo muy seguro, estuvo a punto de meter a su equipo en un lío en su única indecisión en una extraña salida a ningún sitio.
No dio tiempo a mucho más tras ello y con las espadas en todo lo alto, el derbi se quedaría en Tresjuncos. Con el pitido final, se apaciguaron los ánimos y deportivamente hubo saludos y felicitaciones.

Maravilloso espectáculo el brindado por los dos equipos, en una clara demostración de que `otro fútbol es posible´, y que con el esfuerzo de todos, el fútbol en los municipios, por muy pequeños que sean, se puede.
Por su parte, el Triana, continúa estando `más de moda que nuca´ y acumula su quinta victoria consecutiva, para situarse sexto con 22 puntos a siete del liderato, mirando ya al grupo de cabeza. Los amarillos se quedan con los 19 puntos que tenían en novena posición.
Derbi de gran expectación, que a pesar de que el frío día de invierno, con una extensa niebla que dificultaba acudir al mismo y el desarrollo del propio juego, aglutinó cerca de 300 personas y una alta expectación a nivel de prensa, como alguno denominó en las gradas, siendo más importantes «que el clásico de la Supercopa».
Tras la victoria, los blancos brindaron la victoria a su afición, con un Joaquín verdaderamente feliz tras su emotivo gol y con un Bala por el que no pasan los años, manteniéndose su calidad intacta. Por su parte, la afición belmonteña, aceptó con deportividad la derrota, aludiendo y pensando ya en la futura vuelta, donde apuestan porque `otro gallo cantará´.




































































