Inesperado traspiés en la primera salida de la temporada del equipo Promesas de la EFB Jesús de la Ossa en el grupo IV de Primera Autonómica, tanto por el abultado resultado, 4-1, como por la forma en la segunda jornada liguera.
Ante un Sporting de Cabanillas B, en el Municipal San Blas de la localidad alcarreña, se esperaba que los de Javier Martínez y Víctor Justo mantuvieran la dinámica de juego que habían tenido en la preparación e inicio de la temporada en casa, pero el equipo se vio sorprendido por un conjunto que parece que estará entre los punteros del grupo, a tenor del partido ante los de Tarancón.
Y es que el equipo de la EFB se vio con un gol madrugador a los 9 minutos, cuando Tudor cogió la espalda de la defensa, se plantó ante Almarza para abrir el casillero en un arranque indeciso de los de Javi y Víctor y de acierto ante el marco, sobre todo de los locales, que a los 21 minutos ampliaban la cuenta. El segundo tanto, obra de Iker.
Las cosas se ponían cuesta arriba para los conquenses, que se vieron afectados por esos dos goles. Lejos de reaccionar de manera positiva ante la adversidad, parece que se arrugaron y, en otra jugada poco afortunada, apenas tres minutos después, un penalti máximo que Alonso no perdonó ante Almarza para dejar un amplio marcador a favor del Cabanillas, 3-0, cuando no se había llegado a la media hora de partido, minuto 24, nada fácil de superar.
Es cierto que los chavales, en esta ocasión, reaccionaron, posiblemente más porque los guadalajareños levantaron el pie del acelerador que por la fuerza conquense. Así, antes del descanso, Muti logró acortar diferencias. Era el m. 43 y el 3-1 en el marcador para llegar al descanso.
Como la esperanza es lo último que se pierde, después del gol, que sería el del honor para la EFB, había esperanza de reacción de los blanquiazules, pero cuando parecía que se igualaban las cosas, una tarjeta roja directa a Torrealba dejó en inferioridad numérica al equipo de Tarancón. Uno de los jugadores que más inquietaba a la zaga local. Además, también vio la cartulina roja directa Víctor Justo, entrenador del equipo, con lo que se vio afectado el conjunto.
No bajó los brazos el equipo en ningún momento. Parecía reponerse a las adversidades y al menos mantenía bien la presión local, con ese marcador de 3-1, sin renunciar a nada. Pero el marcador no se movía y todo era posible, hasta que, a falta de 10 minutos para el final, en el m. 80, Tudor, que había abierto el marcador para su equipo, ponía el cuarto gol, que sería definitivo.
Un mal resultado, inesperado para la EFB en esta primera salida, que debe servir, sin duda, de lección para el futuro a una plantilla que está llamada a estar en el grupo de cabeza esta nueva temporada.


























































