Ambientazo de fútbol en La Fuensanta para un ascenso que estaba cantado, nunca mejor dicho. Varios cientos de personas se acercaron para alentar al Conquense en el partido en que estaba en juego el ascenso a División de Honor. Si ganaban a Albacer lo tendrían matemáticamente y no dejaron espacio a calculadoras. Victoria y celebración para despejar la incógnita de la duda. 1-0 con gol de Willy y tres puntos que valen su peso en oro.
Y eso que no fue el mejor partido de los blanquinegros en cuanto a juego, pero sí que dejaron notar sobre el campo lo que estaba en juego y cuánto ansiaban conseguirlo.
Salió en tromba el equipo de Iván Rubio para poner la fórmula y resolver la x. En el primer minuto ya tuvo la primera ocasión en un saque de banda que puso a modo de córner Samu para que el balón acabara en la cabeza de Javi. No pudo conectar un buen remate y salió desviado.
En los primeros compases el balón estuvo más por el aire que por el suelo, pero el Conquense conseguía que estuviera más minutos en campo contrario. Abusaban ambos equipos del balón largo y apenas se veía juego fluido en los primeros diez minutos.
Albacer buscaba correr cuando tenía oportunidad y obligó a intervenir a Musti en un disparo lejano que pudo salvar el guardameta con una buena estirada.
Pero olía a ascenso en La Fuensanta y se notaba que eran los blanquinegros los que lo acariciaban con los dedos. Se adelantaron cerca del minuto 20 con una jugada entre Soso y Willy que, después de varios rebotes, acabó cayendo al último dentro del área para mandar el balón al palo contrario con un toque sutil y adelantar a los locales.
No desistió el Conquense tras el gol y siguió buscando con ahínco la portería contraria. Soso era un incordio en banda derecha y Javi y Willy ofrecían movilidad arriba para recibir balones de espaldas y sacar a los centrales de zona.
Tampoco cambió el guión para Albacer que esperaba la oportunidad de salir a la contra aprovechando su velocidad.
Ni la pausa de hidratación frenó el ímpetu conquense que se volcó en el último cuarto de hora de la primera parte en busca del segundo. Aunque el juego combinativo seguía brillando por su ausencia, las ganas crecían y crecían pero costaba crear ocasiones.
Fue de nuevo Willy el que la tuvo tras una buena jugada por banda izquierda de Marcos. Parecía tener un imán el atacante de Cuenca porque le volvió a caer un balón rebotado pero en esta ocasión se topó con el portero. En la jugada inmediatamente posterior, otra vez él se la jugó con un disparo desde fuera del área que salió alto por poco. Eran los mejores minutos del Conquense en cuanto a creación de peligro.
A pesar de todo, no pudo ampliar su diferencia antes del descanso y tendría que certificar el objetivo en los segundos 45 minutos.
Segunda parte
La entrada al segundo tiempo fue similar. Pisaba campo contrario el equipo de Iván Rubio pero sin lograr salir combinando y esperaba Albacer poder salir en carrera al contragolpe. No sufría tampoco el Conquense con una defensa segura comandada por Miguel Ángel y Álex y bien apoyada en las bandas por Héctor y Samu.
La tuvo Marcos en el 54 en una conducción hacia dentro desde la banda que acabó con un disparo seco, pero el efecto le salió hacia fuera y de marchó desviado. Pidió en la jugada siguiente penalti La Fuensanta sobre Javi pero parecía que el central tocaba balón sin falta alguna.
También Villena probó fortuna con un remate acrobático en el salto pero se le fue por encima de la portería. Mientras tanto, Musti era un mero espectador del encuentro en el primer cuarto de hora de la segunda mitad mientras su equipo se esforzaba por rematarlo sin éxito.
Dio entrada Iván Rubio a Agustín, Mayordomo y Nexo para sacar del campo a unos fatigados Marcos, Javi y Willy y encontró más profundidad el equipo. Buscaba desbordes en banda Agustín, aparecía entre líneas Mayordomo para ofrecer alternativas y peleaba todas arriba Nexo para ponerlo difícil a la defensa.
En un centro envenenado desde la banda, a punto estuvo de sorprender Samu al portero, que la rascó con la punta de los dedos para evitar el golpe definitivo. El asedio de los blanquinegros era constante y Albacer solo podía achicar balones para evitar el segundo.
Se aletargó el encuentro en los últimos 15 minutos para beneficio blanquinegro que rentabilizó su ventaja y minimizó sufrimientos pese a no cerrar el marcador.
No entraba el balón y el ascenso se hacía esperar para sufrimiento del Conquense. Acabó sufriendo más de la cuenta teniendo que aparecer Musti como salvador para salvar los muebles en el 89 en una acción clara de gol de Albacer.
Supieron hacerlo los de Iván Rubio con un final soporífero para el espectador pero muy efectivo para sus intereses. 1-0 más que suficiente para conseguir tres puntos que valen un ascenso a División de Honor.
La sexta generación conquense que lo consigue tras aquel ascenso del Ciudad de Cuenca comandado por David Angulo en la 2017/2018. Ahora el capitán del Conquense y sus pupilos han vuelto a hacer historia y el año que viene jugarán en la máxima categoría del fútbol juvenil. ¡Enhorabuena!





































































