Buenas noticias para el fútbol femenino. La joven centrocampista de 20 años Beatriz Pérez Valverde vivirá su tercer curso consecutivo en Segunda RFEF, después de que haya cristalizado su fichaje por el Getafe Femenino. El buen hacer de la mediocentro con orígenes en Mariana y Villar de Olalla ha llamado la atención de un equipo azulón que, en su último curso, sufrió hasta el final por conseguir la salvación en el grupo VII de esta categoría.
Bea Pérez sigue haciendo carrera en el fútbol madrileño, después de que recalara hace seis años en el Madrid CFF, donde estuvo cinco años subiendo escalafones dentro de la entidad (aunque siempre jugando en equipos superiores a los que le correspondía por edad). Tanto que en la 24/25 alternó el primer equipo en Segunda RFEF y el filial en Tercera RFEF.
El pasado verano se marchó a Torrejón de Ardoz para jugar en las filas del FútbolEllas, también en Segunda RFEF, y Bea se hizo con un hueco en el equipo titular. 26 partidos disputados, 21 saliendo de partida, y un tanto acabaron siendo sus estadísticas en una temporada difícil, puesto que el club acabó colista del grupo III para acabar descendiendo. Sin embargo, la centrocampista conquense fue de lo más notable de las madrileñas y ha despertado el interés de un Getafe que aspira a lograr la salvación de manera más holgada.
Con tan solo 20 años, la futbolista ya sabe lo que es compartir equipo con jugadoras consolidadas en la élite, como la internacional Vicky López o Cristina Librán, futbolista de la Juventus cedida al Servette suizo este último curso.
Una rotura de peroné frenó la progresión
Bea Pérez también ha visto la otra cara del fútbol, ya que en su mejor momento, siendo uno de los proyectos más interesantes del club madrileño (cuya cantera suele nutrir a equipos de categorías superiores), sufrió una rotura de peroné. Con todo, logró recuperarse y volvió a recuperar sensaciones en la mencionada 24/25, en la que consiguió debutar en Segunda RFEF alternando con el filial en Tercera RFEF.
Familia futbolera
El fútbol corre por las venas en su familia. Su hermano Pablo Pérez forma parte del Conquense, hasta el punto de debutar en Segunda RFEF en el último partido de liga ante el Real Madrid C (ganó el Conquense 0-1) y firmar este mismo verano su primer contrato profesional, siendo uno de los canteranos que hará la pretemporada con el primer equipo. También el hermano pequeño, Marcos, está en las categorías inferiores y es el capitán del equipo de Cadete Regional.
Por si fuera poco, también es prima de Pablo Olivares, el centrocampista de Villar de Olalla que ha regresado este curso al Conquense tras una temporada en la UD Sanse.

































































