La jornada final de Preferente no tiene desperdicio en la parte baja, puesto que por mucho que Cultural Valdeganga, Conquense B y Manchego Provencio llevaran anclados en zona de descenso desde hace muchas jornadas -los tres ya descendidos-, todavía quedan otras dos plazas por definir -una, descenso directo; otra, por arrastre desde Segunda RFEF del CD Illescas-.
Uno de ellos es el San José Obrero, que llega a la jornada final fuera de cualquier tipo de descenso. Con 32 puntos, los de Adrián Algarra llegan en la mejor situación entre los tres implicados, puesto que el Herencia y el Miguelturreño tienen 30. Pero serán los de Miguelturra quienes visiten el Obispo Laplana el próximo domingo -horario unificado, domingo a las 18- y eso puede suponer un hándicap para los rojillos si no sacan un resultado positivo.
Para los rojillos, las cuentas son claras: ganar y salvarse. Si suman los tres puntos, con el apoyo del público para llevarlos en volandas, sellarían la permanencia en Preferente. Si empatan, habría que esperar al partido del Herencia -tienen perdido el goalaverage, por lo que si ganan su encuentro adelantarían en este escenario al San José Obrero- para saber si ocupan o no la plaza de descenso por arrastre. Si pierden, bajarían seguro, bien fuera mediante arrastre o, si gana Herencia, por descenso directo. En este sentido, el Herencia recibe a una La Roda UD en mitad de tabla y sin jugarse nada.
Toda una final para los de Cuenca, que afrontarán este encuentro con las sensibles bajas del capitán Rufo -expulsado en la última jornada ante La Solana- y el atacante Javi Fernández -por acumulación de amarillas-. En cualquier caso, los jugadores del San José Obrero confían en sus posibilidades y quieren evitar un descenso a Primera Autonómica, categoría de la que salieron a principios de siglo y a la que no han retornado desde entonces -llevan jugando en Preferente más de dos décadas, a excepción de un paso en Tercera División en la 15/16-.


































































