Le habían entrado dudas a un San José Obrero que coqueteó con el liderato y que, a raíz de eso, acumuló cinco partidos seguidos sin ganar -dos empates y los tres últimos encuentros saldados con derrota-. Y en Pantoja (Toledo) no parecía el mejor sitio para levantarse, tanto por lo aguerrido que acostumbra a ser el equipo local como por su buena dinámica, pero los rojillos no solo ganaron, sino que alejaron cualquier tipo de fantasma para despedir el año con un triunfo merecido y necesario.
Empezó el partido con los dos equipos tanteándose y sin ocasiones claras hasta que el San José Obrero se hizo con el balón. A partir de ahí, encontraron peligro en varias acciones a balón parado y eran capaces de aproximarse al área rival, sin lograr perforar el arco rival. Sería en el 26′ cuando su dominio tuvo premio: una jugada por banda acaba en un centro al segundo palo y apareció Miguel Ángel desde atrás para poner el 0-1.
El tanto alentó a los locales, que vivieron sus mejores minutos del partido y tuvieron sus opciones para empatar, pero primero el central Juancar, sacando bajo palos, y el meta Mantecón, atento en una falta lateral, abortaron las ocasiones.
En la segunda parte salió bien el conjunto de Cuenca. Hicieron peligro en las transiciones, jugando con velocidad, y apretaron para aumentar la renta. Pudo ser en una doble ocasión en la que Alber se topó con el palo y en la continuación sacaron en boca de gol el remate de Xavi, pero en un saque de esquina en el 83′ llegó el 0-2, cuando Chozas marcó en propia. El 0-3 definitivo llegó en el descuento, tras una buena acción individual de Rufo que finalizó con un disparo desde fuera del área.
Fin a la mala racha del San José Obrero, que termina el año cerca de la cabeza. Séptimos con 23 puntos, regresarán a la competición el 7 de enero (Obispo Laplana, 12 horas) contra el Fuensalida.


































































