El Minglanilla firmó este fin de semana un empate de muchísimo mérito en el campo del líder, el Almansa, tras un encuentro muy serio en el que supo resistir, competir y sumar un punto de enorme valor (0-0). El conjunto minglanillero alcanza así los 31 puntos y se sitúa duodécimo en la clasificación antes del parón de Semana Santa, por lo que no habrá jornada el próximo fin de semana.
El cuadro visitante completó un partido de gran esfuerzo defensivo y de máxima solidaridad colectiva para frenar a uno de los equipos más potentes del campeonato. Pese a pasar muchos minutos sin balón y teniendo que defender en campo propio durante largas fases, el Minglanilla mostró orden, sacrificio y una enorme capacidad de trabajo para minimizar el potencial ofensivo del Almansa.
La clave del encuentro estuvo en la solidez defensiva del Minglanilla, que se mantuvo muy junto durante todo el choque, con ayudas constantes y basculaciones completas en un campo especialmente ancho. Esa disciplina táctica permitió neutralizar al líder hasta el punto de apenas conceder oportunidades claras.
Además, el estado del terreno de juego también influyó en el desarrollo del partido. Según explicaban desde el conjunto visitante, el campo no estaba en buenas condiciones, algo que perjudicó especialmente al Almansa, acostumbrado a un fútbol de mayor ritmo y circulación más fluida. En cambio, al Minglanilla le permitió encontrar un escenario más favorable para resistir y competir.
Con el paso de los minutos, y a medida que el líder asumía más riesgos, el Minglanilla también encontró sus opciones. Aunque le faltó algo de precisión en los metros finales, dispuso de varias transiciones peligrosas para haber sorprendido incluso con algo más que un empate. Entre ellas, una acción de Serafín en la frontal del área y un disparo de Antonio desde muy lejos con el portero adelantado, además de una cesión comprometida en la primera mitad que estuvo cerca de convertirse en una ocasión clarísima.
En definitiva, el Minglanilla firmó un encuentro muy completo ante un gran rival. Sufrió, trabajó y compitió con madurez para llevarse un punto que sabe a mucho más por el escenario, por la entidad del rival y por la forma en la que se produjo. Un empate de prestigio que refuerza al equipo y le permite afrontar con confianza el parón de Semana Santa desde la duodécima plaza.



































































