El Minglanilla se fue de vacío tras perder por 1-2 frente al Daimiel en un encuentro en el que el marcador no reflejó la sensación general sobre el césped: mucho más fútbol, más ocasiones y más presencia ofensiva de los locales, pero un desenlace cruel y con un episodio que encendió los ánimos.
El partido quedó condicionado por una acción a balón parado que terminó decantando la balanza. Según la versión del entorno minglanillero, el 1-2 llegó en un saque de banda envuelto en controversia: el lateral izquierdo local acabó el forcejeo con un codazo, “sangrando, con la nariz rota”, y la jugada continuó entre protestas por una posible falta en el momento del remate.
Antes de ese desenlace, el guion ya había mostrado dos caras muy distintas. El Daimiel, un equipo muy físico, encontró petróleo en acciones puntuales: además del gol decisivo en el 14′ por medio de Moussa Traore, aprovechó un error en salida para hacer daño. Un balón cedido atrás lo controló Javi, se le fue ligeramente largo, trató de reaccionar, resbaló y Francisco Antonio Rivas le robó para marcar en el 11′. Más allá de esa jugada, el cuadro visitante apenas generó peligro, con la excepción de un disparo desde la frontal que terminó estrellándose en el pico de la escuadra.
El Minglanilla, en cambio, acumuló llegadas y ocasiones claras. El empate lo firmó Antonio en el 32′, pero antes ya había avisado: Sergio tuvo dos manos a mano, regateó al portero en una de ellas, aunque se quedó demasiado escorado y no pudo concretar.
Antonio volvió a tener un mano a mano, con un disparo abajo que obligó al guardameta a lucirse. Pedro también rozó el gol prácticamente bajo el larguero, pero quiso ajustar con demasiada potencia y mandó la pelota por encima.
Con el paso de los minutos, el Daimiel reculó para defender el resultado, aunque sin transmitir solidez.
Ya en la segunda parte, con el Minglanilla sacando el balón con línea de tres y una salida más limpia, el equipo llegó con una facilidad terrible al área rival, pero el gol no terminó de caer.
Los visitantes terminaron con uno menos por la expulsión de Mauro Loza en el minuto 75, y a pesar que el Minglanilla lo intentó por todos los medios, se quedó sin puntuar y cierran la jornada con 23 puntos en la decimotercera plaza.



































































