El Minglanilla CF volvió a saborear la victoria. El conjunto conquense se impuso por 2-0 al Valdepeñas en un encuentro en el que supo aprovechar sus mejores momentos y mantener su solidez defensiva para sumar tres puntos importantes. El triunfo supone el segundo de la temporada para los minglanilleros, que acumulaban cuatro empates consecutivos y necesitaban una victoria para recuperar sensaciones.
Con este resultado, el equipo alcanza los 11 puntos y confirma el buen trabajo defensivo que viene desarrollando durante las últimas jornadas, en las que ha conseguido mantener su portería a cero en varias ocasiones.
Antonio abrió el camino del triunfo
El Minglanilla arrancó el encuentro con intensidad y pronto comenzó a generar peligro sobre la portería visitante. Antonio estuvo cerca de marcar en los primeros compases con un remate que terminó estrellándose en el palo, mientras que Sergio también encontró espacios por la banda izquierda para llevar el peligro al área del Valdepeñas.
Los locales se mostraron cómodos con el balón durante ese primer tramo, ante un rival que apostó por un juego más directo. La capacidad del Minglanilla para salir desde atrás y superar la primera línea de presión le permitió ganar confianza y mantener el control del encuentro durante buena parte de la primera mitad.
El premio llegó con el gol de Antonio. El delantero recibió el balón, se giró y soltó un potente disparo que terminó junto a la base del palo derecho de la portería visitante. Una acción de calidad que permitió a los conquenses adelantarse en el marcador y encarar con ventaja el resto del primer tiempo.
Tras el tanto, el Valdepeñas dio un paso adelante y comenzó a imponerse en algunos duelos y segundas jugadas. Los visitantes consiguieron dificultar la salida de balón del Minglanilla, aunque no encontraron el camino hacia el gol antes del descanso.
El penalti sentenció el encuentro
El cuerpo técnico local trató de corregir esos problemas durante el descanso, con el objetivo de juntar más las líneas y aumentar la presencia de jugadores en las disputas por los balones divididos.
El inicio de la segunda mitad mantuvo algunas de las dificultades del tramo final del primer tiempo, por lo que el Minglanilla introdujo cambios para reforzar el centro del campo y recuperar el control del juego. La entrada de Carlos y Pedro permitió al equipo ganar presencia en esa zona y competir mejor las segundas jugadas.
Con el paso de los minutos, los locales consiguieron recuperar la tranquilidad y encontraron una nueva oportunidad para ampliar su ventaja. Una internada de Manu dentro del área terminó con una acción que el colegiado señaló como penalti, siendo la segunda amarilla de Álvaro Simarro, por lo que se quedaban con uno menos los visitantes.
Antonio asumió la responsabilidad desde los once metros y convirtió la pena máxima para establecer el definitivo 2-0. El segundo tanto dio tranquilidad al Minglanilla, que pudo afrontar el tramo final con mayor seguridad y mantener su ventaja hasta el pitido final.
Tres puntos para recuperar la confianza
La victoria supone un impulso para un Minglanilla que había encadenado cuatro empates consecutivos y que vuelve a sumar de tres en tres ante uno de los rivales que aspiran a mantenerse en la zona alta.
Además del resultado, el equipo conquense volvió a destacar por su trabajo colectivo en defensa y por su capacidad para mantener la portería a cero. La eficacia de Antonio, decisivo con sus dos goles, permitió transformar el buen inicio de partido en una victoria que el conjunto necesitaba.
El Valdepeñas, por su parte, no pudo prolongar su buen momento y se encontró con un rival sólido, intenso y capaz de aprovechar sus oportunidades.
Con los tres puntos conseguidos, el Minglanilla alcanza los 11 puntos y pone fin a una dinámica de empates que había frenado su progresión en la clasificación. Los conquenses buscarán ahora dar continuidad a este resultado para seguir creciendo en la competición.




















































