El Motilla CF cerró su visita a Manzanares con un empate a tres goles en un encuentro abierto y entretenido, aunque con escasa trascendencia clasificatoria. El conjunto local tenía asegurada la segunda plaza, mientras que los motillanos llegaban con la permanencia ya certificada, circunstancia que permitió ver un partido sin excesivas ataduras y con alternativas para ambos equipos.
El equipo conquense arrancó mejor y golpeó muy pronto. Una buena acción colectiva permitió a Guillermo adelantar al Motilla con el 0-1, premio al buen inicio visitante. Los de Motilla continuaron dominando durante buena parte del primer tiempo y ampliaron diferencias gracias a Cristian Adrián, que firmó el 0-2 tras otra fase de control del juego.
El cuadro visitante tuvo incluso la oportunidad de sentenciar con el 0-3 apenas unos minutos después, pero no logró aprovecharla. Esa acción terminó resultando decisiva, ya que el Manzanares reaccionó en un saque de esquina para recortar distancias por medio de Juan Felipe Rebolledo. Pese a ello, el Motilla siguió mostrándose superior y los locales apenas inquietaban, aunque antes del descanso apareció de nuevo Rebolledo con un disparo lejano para establecer el 2-2 con el que ambos equipos se marcharon a vestuarios.

Tras el paso por el túnel de vestuarios, el Motilla volvió a tener una ocasión clarísima para adelantarse. Escalada se encontró solo delante de la portería, pero su remate se estrelló en el palo. Y del posible 2-3 se pasó al 3-2, obra de Ángel Ruiz para el conjunto ciudadrealeño en la siguiente jugada.
Lejos de venirse abajo, el equipo motillano siguió creyendo en sus opciones y buscó el empate hasta encontrarlo. William apareció para firmar de cabeza el definitivo 3-3, haciendo justicia a los méritos visitantes. Incluso en los últimos minutos el Motilla pudo llevarse la victoria en una rápida contra conducida por Guillermo, que asistió a Ramiro, aunque este no acertó a materializar la ocasión.
Con todo, el conjunto conquense dejó buenas sensaciones y terminó sumando un punto en un partido en el que, por ocasiones y juego, probablemente mereció algo más.




































































