El Motilla encajó una contundente derrota en casa tras caer por 0-5 frente al Sporting de Alcázar en un encuentro que se torció desde los primeros compases y que dejó muy tocado al conjunto local. Un resultado que obliga a los conquenses a mirar de reojo la zona baja cuando restan seis jornadas para el final.
El partido comenzó de la peor manera posible para el Motilla. Apenas corría el minuto 2 cuando el colegiado señaló un penalti muy protestado por la grada local. Óscar García no desaprovechó la oportunidad y adelantó al conjunto visitante desde los once metros, marcando el guion de un encuentro que siempre fue cuesta arriba para los locales.
Lejos de reaccionar, el Motilla continuó incómodo sobre el terreno de juego, sin lograr imponer su ritmo ni generar peligro. La situación se agravó aún más en el minuto 22, cuando Boumahdi fue expulsado, dejando a su equipo con diez jugadores durante más de una hora de partido.
El Sporting de Alcázar supo aprovechar la superioridad numérica y castigó con dureza a un rival desbordado. Antes del descanso, los visitantes dejaron prácticamente sentenciado el choque con tres nuevos goles. Abengózar y, de nuevo, Óscar García ampliaron la ventaja hasta un contundente 0-4 que reflejaba la superioridad visitante.
Tras el paso por vestuarios, el panorama no mejoró para el Motilla. En el minuto 48, Javier Rivas anotó el quinto tanto, cerrando definitivamente el marcador y certificando una goleada sin paliativos.
A partir de ahí, el encuentro perdió intensidad, con un Motilla superado que trató de evitar un castigo mayor ante un Sporting de Alcázar que bajó el ritmo con el partido resuelto.
Con esta derrota, el Motilla se mantiene con 34 puntos en la undécima posición, pero ve reducida su tranquilidad en la clasificación. El equipo deberá reaccionar en las seis jornadas que restan si quiere evitar complicaciones en la lucha por la permanencia.



































































