El Quintanar del Rey B ya es equipo de Primera Preferente. El conjunto verdiblanco culminó una brillante temporada logrando el ascenso tras imponerse por 1-0 al Atlético Cervantino en el partido de vuelta de la eliminatoria definitiva, disputado en el estadio de San Marcos.
Después del empate sin goles registrado en el encuentro de ida, todo quedaba abierto para una vuelta marcada por la tensión y la ilusión de una afición que necesitaba una alegría tras el reciente descenso del primer equipo desde Segunda RFEF a Tercera RFEF. Y el filial respondió en el momento más importante.
Un solitario gol de Kamissoko en el minuto 13 bastó para desatar la euforia en San Marcos y certificar un ascenso muy trabajado por parte del cuadro conquense, que supo sufrir y defender su ventaja hasta el pitido final.

Kamissoko decide una eliminatoria muy igualada
El encuentro mantuvo desde el inicio la igualdad que ya había predominado en el choque de ida. Ambos equipos mostraron cautela en los primeros minutos, conscientes de que cualquier error podía resultar definitivo.
El Quintanar del Rey B fue creciendo con el paso de los minutos, empujado por el ambiente de San Marcos y por una afición entregada a un equipo que ha firmado una temporada sobresaliente. El premio llegó gracias a Kamissoko, que aprovechó una de las acciones ofensivas del conjunto verdiblanco para batir al guardameta visitante y hacer el 1-0 que terminaría siendo decisivo.
El tanto dio confianza al filial conquense, que manejó con inteligencia los tiempos del encuentro y supo competir con madurez ante un Atlético Cervantino obligado a dar un paso adelante.
Un ascenso para devolver la sonrisa al quintanareño
En la segunda mitad, el conjunto ciudadrealeño trató de buscar el empate y puso a prueba la solidez defensiva del Quintanar del Rey B. Sin embargo, los locales mostraron orden, concentración y sacrificio para proteger una ventaja que valía un ascenso.
El equipo supo aguantar los momentos de presión y cerró el partido con oficio, desatando la celebración en las gradas tras el pitido final. La imagen de jugadores y aficionados celebrando juntos sobre el césped de San Marcos simbolizó el premio a una temporada de enorme regularidad.
El ascenso del Quintanar del Rey B supone además una inyección de ilusión para el club y para la afición verdiblanca, golpeada semanas atrás por el descenso del primer equipo. El filial devuelve ahora la alegría a la entidad con un salto de categoría merecido y que confirma el buen trabajo realizado desde la base.
San Marcos vivió así una tarde de celebración y esperanza, con un ascenso que permite mirar al futuro con optimismo y que premia el esfuerzo de un grupo que ha sabido competir hasta el final para llevar al filial a Primera Preferente.

































































