Al San José Obrero poco le importó que le visitará en el Obispo Laplana el segundo clasificado, un CD Villa que aspira a subir a Tercera RFEF y que salió vapuleado del campo rojillo. Se han acostumbrado los de Adrián Algarra a llevar al límite o a sacarle los colores a los equipos de la parte alta de la tabla, aunque desde luego ante el Villa completaron una de las mejores actuaciones que se les recuerdan en los últimos años.
Los locales salieron mejor plantados al terreno de juego, con mayor ritmo e intensidad. Fruto de ello llegó el primer tanto, obra de Javier Fernández ‘Tito’, al culminar un ataque rojillo en el 7′. Pero lejos de aferrarse al marcador, el San José Obrero siguió apretando buscando más, y el premio a la insistencia llegó a la media hora de juego con un disparo de Willy.
Tras el descanso, había que ver cómo salía el San José Obrero. Pero pronto disipó cualquier atisbo de duda, porque en solo un minuto, ya se veían 3-0 gracias al tanto de Manzano desde los once metros. Y el atacante rojillo, actualmente en un estado de forma pletórico, volvía a ver puerta en el 50′ para sentenciar el choque.
Con el marcador tan a favor de los rojillos, trataron los visitantes de maquillar su imagen. Y lo consiguieron a la hora de juego con el tanto de Capelo, lo que también avivó por unos minutos un choque hasta entonces adormecido. Pero cualquier atisbo de remontada estuvo lejos de convertirse en realidad y Jorge Sánchez se encargó de marcar el 5-1 definitivo a diez minutos para el final.
Triunfo merecido, de relumbrón, para un San José Obrero que ha dejado atrás aquella racha que le llevó incluso a puestos de descenso. Los de Algarra suman 33 puntos, en décimo lugar, con cinco puntos de ventaja sobre el descenso (y cuatro ante un posible arrastre).


































































