La Asamblea General Ordinaria del San José Obrero se celebró este miércoles 11 de junio en un ambiente cercano, donde los socios conocieron la situación económica del club de primera mano. Si bien en los últimos años las cuentas siempre habían presentado un ligero superávit, en este curso ha habido unas pérdidas cercanas a los 3.000 euros, señalaba el presidente del club, Luis Miguel López. Eso sí, matizaba que este déficit se debe la situación del Obispo Laplana -en cuanto a las obras que se llevan acometiendo desde finales de 2024- y el hecho de que hayan tenido que alquilar un local para mantener las neveras y el material.
Precisamente, la situación del campo fue uno de los puntos más combativos de la asamblea. De hecho, López señalaba que «la Federación no va a permitir jugar en las condiciones de los últimos partidos», por lo que tienen intención de pedir al Ayuntamiento que el próximo curso no jueguen en su campo habitual para trasladarse a La Fuensanta. «Como no hay soluciones pediremos jugar en La Fuensanta», resaltaba el presidente obrerista.
Asimismo, debido a la diferencia de kilómetros entre uno y otro grupo, el San José Obrero va a pedir cambio de grupo respecto a los últimos años. En vez de jugar en el I junto a ciudadrealeños y albaceteños -más el resto de conquenses-, pedirá cambiarse al II -junto a toledanos y alcarreños-.
Por otro lado, la actual junta directiva ampliará el número de componentes, puesto que los hasta ahora jugadores, el meta Sergio Mantecón y el defensa Carlos Rufo, pasarán del campo de juego a la directiva.
Y poco más, hemos incorporado a Mantecón y a Rufo, como directivos.


































































