Tras la marcha de David Angulo del San José Obrero, el conjunto rojillo no tenía entrenador y todavía no había anunciado quién sería su sustituto. Había varios nombres encima de la mesa y hasta el mismo inicio de la pretemporada no se ha conocido quién será el próximo inquilino del banquillo rojillo. Y la persona elegida es una vieja conocida de la afición.
Fran García regresa a los banquillos tras un año complicado como entrenador del Conquense y en el que acabó destituido a falta de tres jornadas para la conclusión de la primera fase regular. Desde entonces, se encontraba sin equipo, pero finalmente ha decidido volver en un equipo que conoce a la perfección.
De hecho, esta será la tercera etapa en la que ocupará el banquillo de un San José Obrero en el que, primero, fue jugador y capitán durante una década. Fue con el conjunto de las 500 donde vivió su primera experiencia como entrenador, al tomar el rumbo en la 14/15 y lograr un histórico ascenso a Tercera División, si bien no pudieron mantener la categoría un año después y Fran García decidió no continuar.
Estuvo año y medio sin entrenar hasta que, en el periodo invernal, el CD Marchamalo le reclamó para lograr la salvación en Tercera División en la 17/18. El entrenador conquense consiguió el objetivo y no continuó en el equipo alcarreño a pesar de que tenía propuesta de renovación.
Así, en la 18/19 volvió al San José Obrero y estuvo otro año como entrenador, ya que al verano siguiente lo reclutó Ignacio Alfonso como segundo entrenador en el Conquense. Y, una temporada después, tras la marcha de Alfonso, cogió las riendas de los balompédicos.
Ahora regresa a los banquillos con la intención de mantener la buena dinámica de los rojillos en estos últimos dos años, si bien en esta ocasión se encontrará en una situación distinta debido a que el San José Obrero no será filial del Conquense, después de que no se alcanzara un acuerdo de renovación entre ambas entidades.


































































