Inicio Fútbol Preferente Jornada 23: derbi provincial y duelos por la calma en Preferente

Jornada 23: derbi provincial y duelos por la calma en Preferente

Obrero-Illescas

Los equipos conquenses del Grupo I de Primera Preferente encaran un fin de semana de esos que marcan tendencias. La jornada 23 trae un derbi con cuentas pendientes, una salida exigente para el Minglanilla y un partido de máxima importancia para el San José Obrero en la pelea por vivir sin mirar de reojo a la zona roja.

Motilla–Campillo, el derbi que llega con urgencias (sábado, 17.30 h; Kike García)

El foco de la jornada en clave provincial estará el sábado a las 17.30 horas en el Kike García, donde Motilla y Campillo se miden en un choque con picante por la clasificación y por el precedente de la primera vuelta. Entonces, el Campillo se llevó el duelo con autoridad (3-0), un resultado que aún escuece en el entorno motillano y que añade un punto extra de tensión al cruce.

Los locales llegan tras sumar en un campo siempre incómodo como el de Bolaños, de donde regresaron con un empate que les permite mantenerse con 29 puntos. El Campillo, por su parte, afronta la cita después de vencer a La Fuente, un triunfo que le ha dado aire y le sitúa con 24 puntos, aunque su situación sigue siendo delicada: está a solo dos puntos de la zona de descenso. El derbi, por tanto, se presenta como una oportunidad para el Motilla de reforzar su posición y como una auténtica final para un Campillo que busca alejar fantasmas.

El Minglanilla, examen en Alcázar (domingo, 17.00 h)

El domingo a las 17.00 horas será el turno del Minglanilla, tercer representante conquense del grupo, que rinde visita al Sporting de Alcázar. La salida no es menor: el conjunto local suma 37 puntos y persigue con ambición los play-off de ascenso, que tiene a solo tres.

El Minglanilla llega con 26 puntos y con la necesidad de sumar para no verse arrastrado hacia la pelea más incómoda. Enfrente estará un Alcázar “herido” tras caer por 2-1 en casa de La Roda UD, una derrota que le obliga a reaccionar si no quiere descolgarse de la zona noble. En la primera vuelta, el precedente dejó un 1-1 que anticipa un partido equilibrado, donde los detalles —y la gestión de los momentos— pueden ser decisivos.

San José Obrero–Fuensalida, choque directo por la tranquilidad (domingo, 12.00 h; Obispo Laplana)

Antes, a las 12.00 horas del domingo, el Obispo Laplana acoge un encuentro clave para el San José Obrero. Los rojillos, dirigidos por Adrián Algarra, reciben al Fuensalida en un duelo directo para evitar sustos en el tramo final de curso.

El San José Obrero afronta la jornada con 27 puntos, una renta de siete sobre la zona de descenso que no es definitiva, pero sí un colchón importante si se gestiona bien. El Fuensalida llega con dos puntos menos, lo que convierte el choque en un termómetro perfecto: ganar supondría dar un paso de gigante hacia la calma; perder, reabrir una batalla que nadie quiere. Además, el precedente de la primera vuelta (2-1 para el Fuensalida) alimenta la idea de revancha en un partido que se presume tenso, cerrado y de máxima atención en ambas áreas.

Con un derbi cargado de significado, una visita de nivel para el Minglanilla y un duelo directo en Cuenca capital, la jornada 23 se dibuja como una parada obligatoria para medir aspiraciones y, sobre todo, para empezar a asegurar la permanencia con hechos y puntos.

Comentarios