Recibía el Campillo a uno de los máximos aspirantes al ascenso, como es La Solana. Cabe recordar que La Solana es un recién descendido de Tercera División, que además ha mantenido gran parte del bloque, que el pasado año compitió en dicha categoría.
El primer tiempo, comenzaría con un tanto visitante en el minuto 10. Tras una pérdida en el conjunto local, pillarían los visitantes a los campillanos bastante abiertos. Esto propiciaría la filtración de un balón a la espalda, que generaría bastantes dudas en la defensa, incluso se reclamaría un fuera de juego. Tras ello, llegaría un pase de la muerte, que lo introducirían entre el defensor y el delantero.
La realidad, es que en esos primeros minutos, los locales no habían entrado mal al partido, reinando la igualdad en el encuentro. El gol hizo mucho daño a los locales, que vivieron sus peores momentos hasta que llegase el descanso.
El partido fue transcurriendo sin mucho que reseñar, pero la ventaja era para los visitantes, que además dominaban el juego.
Cuando la primera mitad agonizaba, llegaría el 0-2 mediante un penalti un tanto discutido en una mano bastante dudoso por parte de los locales.
Tras la salida del túnel de vestuarios, saldrían con energías renovadas los locales.
Tuvieron los de Toño Taravilla en botas de Dani Romero el poder meterse en el partido. El habilidoso delantero regateó al portero, que cuando tenía todo a su favor para anotar el gol, la mandó fuera.
El segundo tiempo tuvo color campillano, ya que el domino fue por parte de los locales. Hasta en tres ocasiones de manera clara pudieron recortar distancias lo locales. Por parte de los visitantes, el plan se establecía en estar juntos atrás, para intentar salir a la contra.
Corría el minuto 10 de la segunda mitad, cuando Sergio puso un excelente centro al punto de penalti que remató Dani y repelió perfectamente el portero rival Monreal.
Con el paso de los minutos, seguían atacando los locales, pero cada vez con menos idea fruto del cansancio, tirando más de coraje y corazón que otra cosa. En el 89, tuvo la última clara el equipo local para meterse en el partido , tras un resbalón en el medio del campo de un defensor. Este error, lo aprovechó Dani para irse directo a portería, pero que en el uno para uno ante Monreal, el guardameta le ganó la partida. A pesar de estar muy activo, no tuvo su día el delantero albaceteño.
No llegó el esperado gol local que les hiciese meterse en el partido. Lo que llegó fue la sentencia visitante, mediante un cabezo que tras varios rechaces acabaría colándose en la portería.
El técnico campillano, Toño Taravilla, apunta que «la sensación es de un mal primer tiempo, donde regalamos goles. A un equipo así, no le puedes regalar los goles tan fácil». En lo que se refiere al segundo tiempo, se muestra más satisfecho, «por ocasiones el empate a dos, no le habría extrañado a nadie».
Al final, Taravilla subraya, que se queda con «el carácter y el fútbol desplegado en la segunda mitad». Más allá de eso, el técnico mira al futuro, «no queda otra que levantarse y mirar hacia Pedroñeras».




































































