Motilla y Minglanilla se repartieron los puntos este domingo en el Kike García en un partido que pasará sin pena ni gloria. El 0-0 final reflejó fielmente lo visto sobre el terreno de juego: un encuentro trabado, con muchas interrupciones, escaso ritmo y muy pocas ocasiones claras de gol.
Desde el inicio se notó que ninguno de los dos equipos encontraba continuidad en su juego. Las faltas constantes y la falta de precisión impidieron que el balón tuviera fluidez, convirtiendo el choque en una sucesión de disputas en el centro del campo y balones largos sin demasiado peligro.
La ocasión más clara del partido llegó en la primera mitad para el Minglanilla. Sergio se plantó solo ante Juanan tras una buena acción ofensiva, pero el guardameta del Motilla estuvo rapidísimo para ganar el mano a mano y evitar el gol visitante con una intervención decisiva.
Por parte del Motilla, la oportunidad más destacada llegó en la segunda mitad, en una acción en la que un balón se paseó por el área pequeña sin que ningún jugador local llegara a tocarlo. Fue una de esas jugadas que, con un poco más de fortuna o decisión, podrían haber cambiado el marcador.
Tras el descanso, el Minglanilla intentó aprovechar alguna contra, pero ninguna de ellas terminó en ocasiones claras, mientras que el Motilla tampoco logró generar peligro real ante la portería rival. El partido fue perdiendo intensidad y acabó diluyéndose en un empate que parecía inevitable.
En definitiva, encuentro bastante flojo en lo futbolístico y con un resultado justo para lo ofrecido por ambos conjuntos. Con este empate, el Motilla se mantiene en la décima posición de la tabla con 25 puntos, mientras que el Minglanilla es undécimo con 23, ambos en una zona muy igualada de la clasificación.



































































