El CD Pedroñeras volvió a hacer historia al retornar por tercera vez, tres años después de su adiós, a la Tercera División. Tres ascensos que, más allá de volver a colocar en categoría nacional al equipo «ajero», cuentan también con otro común denominador en forma de protagonista personificado: el capitán rojiblanco Santi Cabeza.
El pedroñero ha estado y vivido en persona formando parte de la plantilla rojiblanca en las tres ocasiones en las que el equipo de su tierra ha promocionado a la Tercera. Y es que pese a que no puede decantarse por ninguna por encima de la otra, el capitán ajero reconoce que todas han tenido algo «muy especial». «La primera nos pilló cenando, pues perdimos el playoff pero en la cena del equipo vimos como el Toledo ascendió y subimos por arrastre ¡imagínate la locura en plena cena de equipo. Esta última ha sido algo como más consciente, porque ya notabas esa celebración conforme íbamos 2-0 o 3-0, pero todo se desbordó cuando el árbitro pitó el final, te vas corriendo a por tus amigos, te abrazas a tu familia, pareja, siempre mola sentir eso».
Y es que Santi reconoce que en ese momento de júbilo le llegó el recuerdo de su tío, fallecido recientemente: «Tenía muy buena relación con él y cuando vino a abrazarme mi tía llorando, sabíamos los dos el porqué de esas lágrimas, me emocioné mucho porque lo queríamos muchísimo y sé que desde arria nos dio esa fuerza que tanta falta nos hacía».

No ha sido fácil, eso sí. Pese a depender de sí mismo en la última jornada ante el Caudetano para lograr el ascenso a Tercera RFEF, el Pedroñeras venía de una derrota contra su máximo rival, el Valdepeñas. «Fue una semana tensa», explica el capitán conquense. «Sabíamos que teníamos que ganar, empatar o perder, como mucho, de un gol. No estuvimos todo lo cómodos que nos hubiera gustado, pero al depender de nosotros mismos en el último partido, con la confianza de tener al lado nuestra gente, sabíamos que no íbamos a fallar».
GRUPO HUMANO
Una de las fortalezas que siempre ha recalcado tanto el técnico Miguel Toledo ‘Migueli’ y que también refrenda el propio capitán es el gran «grupo humano» y la capacidad de sacrificio de la plantilla para lograr el objetivo. «Al final, el Pedroñeras basa su éxito en ser un equipo humilde, en hacer vestuario y con un muy buen factor humano», afirma Santi Cabeza. «Yo lo he vivido en vestuarios en los que las cosas salen bien cuando vamos todos a una, es muy importante estar en un vestuario que sea como una familia y yo como capitán me lo tomo como algo personal».
Después de la hazaña de devolver al club de su tierra a la Tercera RFEF, Santi declara entre risas que ahora mismo «no quiere pensar en el fútbol», pero que tiene intención de continuar, «ya que si me hubiera retirado el presidente tendría que ponerme como mínimo una placa en el campo», bromea el capitán del Pedroñeras.
Lo que queda claro en sus palabras son los agradecimientos «tanto al club como a mis compañeros, pues hemos sufrido mucho esta temporada. Las cosas han salido bien, pero la gente que no está dentro no saber lo duro que es algo así», sin olvidar a su familia «quien es la que siempre nos aguanta» y un fuerte guiño a la afición, «que ha formado un frente nuevo espectacular y nos han empujado como nadie».





































































