El Campillo ha puesto punto final a una temporada de ensueño y poco ha tardado en comenzar a anunciar renovaciones. La primera ha sido la de su entrenador: Toño Taravilla. La cuarta vez que Toño ha pasado por el banquillo del club no ha podido ser mejor, acabando en sexta posición en categoría Preferente con una plantilla de jugadores que aúna la calidad técnica y humana. Esta, de hecho, ha sido una de las claves por las que Toño ha decidido renovar una temporada más. Días después de hacer pública su renovación, Toño ha repasado cómo ha sido esta temporada y cómo se plantea la próxima campaña.
Llegaste el Campillo con el objetivo fijado en mantener la categoría y lo conseguiste un mes antes de acabar la temporada. ¿Cómo lo habéis vivido?
En los cuatro años que llevo aquí, nos ha salido la mejor temporada. De inicio el objetivo era la salvación por los rivales que teníamos en el grupo. Era una preferente muy complicada este año, pero el equipo se fue encontrando poco a poco. Yo llegué en la jornada tres, nos costó un poco al principio, pero el equipo fue yendo a más y ya nos situamos en puestos tranquilos bastante pronto. No hemos tenido que mirar mucho hacia abajo. Ha sido bonito ver cómo semana tras semana nos hemos ido ilusionando al vernos en la parte alta de la tabla, aunque no nos daba para estar en las dos primeras posiciones, pero hemos estado en puestos de privilegio.
Viendo lo conseguido este año, ¿os marcáis un objetivo más ambicioso para la próxima temporada?
El año que viene, a falta de que se confirmen los grupos, se presenta una Preferente más complicada todavía. Ha habido muchos descensos de Tercera por arrastres y muchos han sido por nuestra zona (San Clemente, Almansa, Albacete B, La Roda, Miguelturreño…). Sería arriesgado marcarme algún objetivo que no sea la salvación, consiguiéndola lo antes posible. Una vez que haya pasado la primera vuelta veremos dónde estamos y a ver si podemos aspirar a algo más.
Además, la categoría tendrá seis equipos de la provincia de Cuenca.
Es bonito por el ascenso de Motilla. Si hablamos del descenso de San Clemente es una lástima. Según mi forma de entender la Preferente no estaremos los seis en el mismo grupo por la forma de organizarlos, pero será un año bonito con tantos equipos de la provincia.
A título personal, ¿preferirías que los seis equipos de Cuenca estuvieran en el mismo grupo?
A mí por cercanía, con los dos que más dificultad vamos a tener es que con los equipos de Cuenca capital. Nosotros estamos a 65 kilómetros y mi sensación es que San José y Balona irán al grupo II por el resto de los equipos. A título personal, poder competir contra todos ellos sería un aliciente bonito.
Esta ha sido tu cuarta temporada en el Campillo. ¿En qué se ha diferenciado de las anteriores?
Este ha sido el año con mejor plantilla. La temporada pasada, aunque fue atípica con la pandemia, ya tuvimos una gran plantilla. Pero este año hemos mejorado en competitividad y carácter, con un equipo más amplio y con competitividad interna porque teníamos dos e incluso tres jugadores por posición. Esto hace que aprietes en los entrenamientos. Tras estar doce jornadas sin perder, nos situamos en la parte cómoda y ya no sufrimos. De este año destaco sobre todo la mentalidad de los jugadores y nuestra competitividad.
Desde diciembre hasta marzo sin perder. ¿Cómo vivió el vestuario desde dentro esta gesta?
Perdimos el 28 de noviembre y la siguiente derrota fue el 19 de marzo. Esto es un récord en Campillo, es algo que no se suele ver en esta categoría. Eran victorias mezcladas con empates, pero era una racha muy buena. Desde ahí supimos que no teníamos que mirar para abajo y empezamos a mirar hacia la parte bonita de la clasificación.
Esta situación no se habló hasta tres o cuatro semanas después, cuando yo se lo comenté a los jugadores en una charla. El equipo se fue haciendo fuerte, creía más en sus posibilidades. Además, esta racha no coincide con la repetición del mismo once, sino que nosotros hemos ido cambiando mucho en cuanto a alineación. Así todo el mundo se siente partícipe y se aumenta la confianza individual, lo que repercute en el grupo. Ver que llega el domingo y vuelves a no perder te hace crecer tanto solo como en grupo, porque ves que lo que trabajas durante la semana da sus frutos.
Manteneros 12 jornadas consecutivas significa que sabéis jugar dentro y fuera de casa. Tras conseguir 31 puntos como locales y 21 como visitantes, ¿cómo habéis trabajado para que el campo no sea un factor condicionante?
Esta es otra de las claves de las que estoy orgulloso del equipo. Es el año que más contento estoy con el rendimiento que hemos tenido fuera de casa. No hemos variado nuestra forma de afrontar los partidos e íbamos con la clara idea de ganar a todos los campos. El equipo creció, fue fuerte colectivamente y tuvo una mentalidad ganadora que te ayuda a sumar fuera de casa.
Si algo ha demostrado el Campillo es que un equipo con pocos recursos, si hace las cosas bien, puede mantenerse en Preferente. ¿Qué merito tiene en esto el cuerpo técnico?
Esto al final es una suma de todos, de muchas ayudas, pero sobre todo de los futbolistas, que son los verdaderos protagonistas. Los demás tratamos de ayudar y dar nociones. Este año hemos tenido un grupo muy bueno, con grandes personas también. Por supuesto es muy importante también la directiva. Si algo me hace continuar en Campillo además del grupo de futbolistas (al que trataremos de dar continuidad) es el club. Es gente muy cercana que me han valorado desde el primer día. Respetan mi trabajo y siempre están pendientes para que todo funcione. Trabajan por el equipo de su pueblo y eso se nota.
Además de las ya comentadas, ¿qué otras claves han sido fundamentales en tu renovación?
En el nivel en el que estamos, lo principal para mí es estar a gusto, y aquí lo estoy. Que valoren y respeten tu trabajo es fundamental, pero también me quedo por la plantilla. Es imposible mantenerla al completo, pero estamos tratando de que el número de renovados sea lo más amplio posible. Si no hubiera estado contento con ellos y viceversa hubiera sido todo más difícil.
El club ya ha anunciado la renovación de los tres capitanes del equipo (Pino, Gabi y Rubén). ¿Cómo cuida el Campillo a sus jugadores de casa?
Son importantísimos porque son los que marcan el camino para la gente de fuera. Tiran conmigo y con el cuerpo técnico para delante. Los capitanes ayudan en la convivencia, a resolver problemas. Tratamos de darle nuestro cariño y que no se quede todo esto solo en palabras. Ellos además transmiten a la gente que no es del pueblo lo que debe ser el equipo.
Pese a que os gustaría mantener el equipo en bloque, ¿estáis buscando ya refuerzos?
Estamos en ello. Mi renovación fue hace unos días, pero ya estaba perfilada semanas atrás. Tanto el presidente como yo estamos ya realizando llamadas diarias para intentar reemplazar las bajas con futbolistas de nivel, pero que además se adapten al grupo y sean buenas personas para que no se vea enturbiado el buen ambiente que hay.



































































