A nadie sorprende la importancia que da el técnico almeriense a la defensa, a resguardecer su portería y a no encajar. Una filosofía que, en el primer año de su primera época (22/23), le dio muchos puntos a través de empates por la falta de gol, pero que un año después mantuvo y corrigió la puntería ofensiva para ascender a Segunda RFEF. En su año de debut en la categoría, también se armó bien defensivamente aunque quizá arriesgó algo más gracias a la experiencia.
Ahora, Rober Gutiérrez aterrizó en la jornada 3 en un Conquense que arrastraba dos derrotas y una mala imagen. Y lo tuvo claro: hay que hacer competir al equipo. Con los mismos mimbres logró desde muy pronto insuflarle nueva cara y ha conseguido que el Conquense cambiara la dinámica. Lo ha hecho siguiendo su idea, manteniendo su feudo a cero. Y es que desde que llegó se mantiene invicto y solo ha encajado cuatro goles en nueve partidos, el segundo que menos de los cinco grupos de la Segunda RFEF en este periodo (solo le supera la Gimnástica Segoviana, del grupo II, que ha encajado 3 en las últimas nueve jornadas).
El quinto menos goleado
Si nos ceñimos a la temporada completa, lo cierto es que el Conquense también se encuentra entre los menos goleados del club. Tan solo encaja 0,63 goles por partido, un dato realmente positivo y de equipo llamado a ascender o pelear por ello. Ahora mismo, con casi un tercio de competición consumido, el Conquense es el sexto equipo, de los 90 que compiten en Segunda RFEF, que menos goles ha recibido (en su grupo, el V, es el menos goleado). Le superan los siguientes clubes:
Grupo I: Gimnástica Segoviana (5) y Deportivo Fabril (6)
Grupo II: Sestao River Club (6)
Grupo IV: FC La Unión Atlético (6)
Falta de gol
Gracias a esa solidez defensiva, el Conquense ha conseguido dejar a cero su portería en cinco encuentros de los nueve disputados. Sirva de ejemplo que los cuatro equipos que le superan en cuanto a goles encajados coinciden en un aspecto: todos ellos están entre los tres primeros de la liga. El Conquense marcha décimo. Una diferencia notable que tiene su explicación: la acuciante falta de gol de los balompédicos. Y es que parece repetirse lo sucedido en el primer año de Rober Gutiérrez al frente del Conquense.
Cerrar tu portería permite asegurarse como mínimo el empate, pero si el Conquense no marcha más arriba en la clasificación es porque solo acumula 9 goles (8, desde que está Rober al frente), un pobre bagaje que le sitúa en guarismos similares a clubes que marchan en zona baja de la clasificación. Y por eso, los balompédicos suman 15 puntos en estos 9 encuentros, que podrían ser bastantes más en caso de mejorar la pólvora en ataque.



































































