Una derrota de las que duelen y que quiebran la gran dinámica estadística que acumulaba la Balompédica. Más allá de los 14 partidos invicta, una racha más que envidiable, lo que golpeó donde más duele al esquema del conjunto de Rober Gutiérrez fue la fragilidad defensiva mostrada ante el acierto en las llegadas del Elche Ilicitano, que logró hacerle cinco goles a un Conquense que hasta la fecha solo había encajado diez.
De los 17 partidos disputados esta temporada, el conjunto blanquinegro había dejado su portería a cero en nueve, logrando la victoria en cinco de ellos. El cerrojo defensivo es una de las claves del modelo de Rober Gutiérrez, que no tardó en reconocer tras la derrota la necesidad de volver a ese camino: “Tenemos que recuperar nuestras señas de identidad, que nos han hecho muy grandes”.
Las ausencias de David López e Iñaki Olartua, titulares en todos los partidos desde la llegada de Rober al banquillo, fueron un añadido a una situación que puede catalogarse como extraña dentro del rendimiento habitual del equipo.
No obstante, no son motivos para hacer sonar las alarmas de forma descontrolada. El equipo regresará este miércoles a los entrenamientos en Tiradores, con la intención de resarcirse de este desagradable episodio ante la RSD Alcalá, en el primer partido de la segunda vuelta liguera.
El choque se disputará este domingo, a las 16:30 horas, en La Fuensanta. Con una previsión meteorológica gélida, habrá que esperar que el equipo de Rober muestre una actitud ofensiva similar a la que le hizo merecedor de un resultado muy distinto en su último encuentro, junto a una solidez defensiva que ha sido el sello reconocible de Gutiérrez desde que se sienta en el banquillo del Conquense.
































































