El Conquense sigue de dulce en este inicio de campaña, después de ganar al Salamanca en un partido donde los balompédicos mostraron muchas virtudes, algún que otro defecto y, sobre todo, mucha hambre competitiva. Los visitantes dejaron buena imagen, incluso con uno menos, pero los balompédicos supieron jugar el partido según lo que pedía cada momento para acabar aprovechhando un picotazo en la primera mitad.
Por cierto, se podría hablar de manera individualizada de muchos de los jugadores (y en todos, con términos positivos), pero merece la pena señalar que La Fuensanta tiene nuevo ídolo. Raúl Pescador ha caído de pie en el Conquense y se ha ganado a pulso convertirse en uno de los futbolistas más aclamados por esfuerzo, compromiso y, también, resultados. Porque el 7 balompédico no marcó ante el Salamanca, pero dio una masterclass en banda, tanto apoyando al parrillano Álex García en defensa para frenar al habilidoso William, como para poner la locomotora rumbo al campo contrario. De sus botas llegó el 1-0, a la postre único tanto del encuentro, pero pudieron ser más por la cantidad de balones (la mayoría, bien puestos) que puso en el área. Se marchó en el 77′, ovacionado.
El Conquense quiso demostrar que jugaba en casa desde el inicio y el histórico Salamanca, con no menos histórico íker Muniaín como entrenador, tuvo que achicar aguas en los primeros compases. Adri Pérez, de cabeza, probó a Ayala, pero las sensaciones eran buenas. Sin embargo, los visitantes llegaban al verde de La Fuensanta con la confianza que dan dos triunfos seguidos y pronto se hicieron con el balón ante un Conquense que, en ocasiones, debía correr detrás del balón y a su espalda.
Quizá por aquello de que en su día fue un extremo muy reconocido, pero los de Muniaín buscaban continuamente las bandas. Se defendía bien el conjunto balompédico, en una zaga inédita con la titularidad de Santi Perea y el debut liguero de Eghosa. Y justo cuando parecía más cómodo el Salamanca, llegó el zarpazo. Una larga jugada bien trenzada del Conquense acabó con el esférico en botas de Raúl Pescador, cuyo centro tocó con el tacón y mucha clase otro de los debutantes en el once, Guillem Terma, para colocar el 1-0 en el 19′.
Los visitantes se estiraron, pero el Conquense se mostró más seguro con balón… y sin él. La calidad salmantina apareció en dos jugadas calcadas, con centro desde banda izquierda y aparición de Caramelo, una de ellas lanzó fuera y otra sí marcó, aunque en fuera de juego. Ese fue ya todo el bagaje de una primera mitad en la que el Conquense entendió mejor cómo defender el juego combinativo del Salamanca para taparles los espacios.
SEGUNDA PARTE
Que el Salamanca es un equipo valiente es indiscutible. Que eso le pudo costar el partido nada más arrancar la segunda parte, también. En su empeño por sacar el balón jugado en todo momento, acabaron regalando el balón al Conquense y se quedó solo Álvaro Sánchez ante Ayala. El delantero acabó en el suelo, tocado por Murúa, pero el colegiado, Borja Guijarro, no estimó penalti. La jugada, muy protestada, tuvo a los mismos protagonistas quince minutos después, cuando Álvaro Sánchez le ganó la espalda al central y se marchaba hacia la portería, pero el agarrón de Murúa acabó en roja directa para el defensa.
Así, el Conquense afrontó la última media hora del partido con un hombre más, con el resultado a favor y con la confianza por las nubes. Empezó a jugar fútbol-control, asegurando pases, juntando líneas, moviendo al rival, y los de Rober Gutiérrez pudieron vivir un partido tranquilo, aunque con la incertidumbre del resultado.
Tanto que el Salamanca siguió el mismo plan de partido. Toque, movimiento y más toque. Si bien ya podían hacerlo en menos ocasiones, cuando salían con el balón jugado llegaban a área rival. Y en una de esas acciones, William obligó a Adri López a lucirse para desviar a saque de esquina. Los visitantes querían morir con sus ideas, pero el Conquense le tenía tomada su salida de balón. Y de nuevo, en otra jugada similar, Ayala despejó un remate desde la frontal de Vique Gomes.
Pasaban los minutos y el cansancio parecía pesar en los salmantinos. En una acción, Álvaro Sánchez ganó el duelo con su par y se plantó solo, previa conducción de 30 metros, ante Ayala, pero el meta detuvo con el tobillo. Y se entraba en la fase decisiva del choque, más contra un rival que ha ganado sus dos partidos en el descuento.
No se movió el marcador en los cuatro minutos de descuento, y no sería por ocasiones. Luis Bilbao lo intentó de manera tímida para el Salamanca, mientras que Luis Rivas estrelló en el poste un lanzamiento desde la frontal y Ayala sacó una mano imposible a Álvaro Sánchez que hubiera supuesto la sentencia.
El Conquense sumó su primera victoria ante su afición, segunda del curso (ganó en Segovia a la Gimnástica la pasada jornada), lo que les permite afrontar este inicio liguero con 7 puntos, como colíder del grupo empatado con dos de los grandes favoritos al ascenso, la UD Sanse y el Numancia. La próxima jornada, el Conquense intentará prolongar su buen inicio de campaña en casa del Navalcarnero.
FICHA TÉCNICA
UB CONQUENSE: Adri López, Álex García, Santi Perea, Adri Pérez, Raúl Pescador (Kain, 77′), Pablo Olivares, Álvaro Sánchez, Mario González (Darío, 85′), Guillem Terma (Vique Gomes, 60′), Álvaro Merencio (Luis Rivas, 60′) y Wilfred Eghosa (Álex Alcira, 77′)
Salamanca CF: Ayala, Ucin, Levrand, Murúa, William, Alsua (Imanol, 78′), Cristeto (Asier, 78′), Caramelo (Vicandi, 59′), Urki (Rivas, 66′), Eguaras y Barri (Luis Bilbao, 59′)
Goles: 1-0 Guillem Terma (19′)
Árbitro: Borja Guijarro, asistido en bandas por Marcos Albalat y Sergi Quilis. Amonestó por el Conquense a Adri Pérez, Guillem Terma y Pablo Olivares. Por el Salamanca expulsó con roja directa a Murúa, mientras que amonestó a Imanol.
Incidencias: Partido correspondiente a la tercera jornada de liga en el grupo V de la Segunda RFEF. Mañana muy calurosa en La Fuensanta, con en torno unas 2.000 personas. Ambiente de vaquillas, con bastantes aficionados luciendo la camiseta de sus peñas. También dieron color en torno al medio centenar de aficionados salmantinos. Por cierto, muy buen detalle de Íker Muniaín al término del partido haciéndose fotos con aficionados sin ningún tipo de problema.


























































