La Unión Balompédica Conquense se quedó este domingo a las puertas del sueño del ascenso a Primera RFEF tras caer por 0-2 ante el Ourense en La Fuensanta, en el partido de vuelta de la final por el ascenso.
La Fuensanta volvió a vivir una de esas jornadas que quedan grabadas en la memoria del fútbol conquense. Por segunda vez en la temporada, el estadio registró un lleno absoluto, envuelto en un ambiente de ilusión que convirtió el recinto en un escenario propio de categorías superiores. Palcos VIP, fan zone, zonas infantiles y múltiples mejoras han transformado el coliseo blanquinegro en un espacio renovado que simboliza el salto adelante que ha dado el club en los últimos meses.
En lo deportivo, el Conquense no pudo culminar el sueño, pero más allá del resultado, el partido cierra una temporada de profunda transformación en la Balompédica. El club ha pasado, en apenas un año, de un escenario de incertidumbre —con dudas incluso sobre su continuidad— a convertirse en un proyecto sólido, ambicioso y competitivo. La llegada de Íñigo Asensio y Luis Alonso como inversores ha sido determinante en este cambio de rumbo, devolviendo estabilidad y futuro a una entidad que hace solo unos meses veía peligrar su continuidad.
El equipo, que terminó tercero en su grupo, ha firmado una temporada de crecimiento constante, devolviendo la ilusión a la afición y recuperando el vínculo con la ciudad. La respuesta social ha sido evidente: La Fuensanta ha vuelto a latir con fuerza, con jugadores que han querido vestir la camiseta blanquinegra y con una afición que ha vuelto a sentirse parte de un proyecto competitivo.
Las salidas de jugadores al inicio del curso o las dudas del pasado han quedado atrás en un camino que ha reconstruido la identidad del club. Aunque el ascenso no se haya consumado, el sentimiento general es de orgullo por el recorrido y por el punto de partida que se ha construido.
Hoy, La Fuensanta despide entre lágrimas un sueño que no se ha podido alcanzar, pero también con la sensación de que el Conquense ha vuelto. Y con la certeza de que este proyecto, más maduro y consolidado, tendrá nuevas oportunidades para intentar lo que hoy se escapó.

































































