El Quintanar del Rey no pudo lograr la tercera victoria consecutiva en una de las salidas más difíciles del calendario ante el Rayo Majadahonda. Los de Adrián Ferrandis se volvieron de vacío de su visita al Cerro del Espino, con la mala noticia añadida de la lesión de Kike Bartual, que tuvo que abandonar el terreno de juego en camilla.
No era una tarea sencilla intentar puntuar ante el Rayo Majadahonda, que llevó la batuta en los primeros compases de partido, consiguiendo que los quintanareños tuvieran que hacer verdaderos esfuerzos por mantener su portería sin encajar. Pudo abrir el marcador el local Gonzalo, tras un mal despeje de la defensa quintanareña, que terminó en los pies de Ilies. El delantero majariego cedió el pase atrás para su compañero ante la salida de Bartual y, con todo para marcar, mandó el balón por encima del travesaño.
El primer gol del partido llegó cruzando todo el campo en apenas dos toques. Saque de puerta de Prieto, que Ilies peina hacia atrás habilitando la carrera de Gonzalo, que se planta solo ante Bartual y no falla en el mano a mano para adelantar al Rayo Majadahonda en el minuto 28 de partido. Un leve despiste defensivo que el Quintanar pagó demasiado caro.
Sin embargo, la peor de las noticias llegaba al filo del descanso, con un saque de puerta en el que Kike Bartual, guardameta del Quintanar, sufría una grave lesión que le obligó a dejar el partido en camilla ante los evidentes gestos de dolor.
La segunda parte no cambió el guion del encuentro, con un Montesinos luciéndose en las primeras llegadas del Majadahonda, en especial en una falta sobre la frontal donde voló para enviar el balón a saque de esquina.
El Quintanar lo intentó, teniendo como ocasión más peligrosa un remate cruzado a bote pronto de Chabo, que se marchó a la izquierda de la portería de Prieto.
Por su parte, el Majadahonda no cesó en su empeño de encarrilar el choque e intentó coger al cuadro quintanareño a la contra.
Sobre la hora de juego, los servicios médicos tuvieron de nuevo trabajo al tener que intervenir en un lance de juego que acabó con el local Plomer abandonando el terreno de juego en camilla, cuando apenas hacía 11 minutos que había entrado en el terreno de juego sustituyendo a Fran Pérez.
En la recta final, el Quintanar se volcó sobre la portería rival buscando el empate, pero fue nuevamente en un pelotazo a la espalda donde se originó el peligro. Un balón lejano que le cae a Pol Prats, que dispara desde la frontal. El envío alto lo despeja Montesinos con una buena intervención, pero tras coger altura, el balón no se detiene en su trayectoria y termina entrando en la portería, logrando el 2-0 definitivo.
Derrota de un Quintanar al que le quedan tres finales para creer en el milagro. El equipo está a dos puntos del playout y a cuatro de la salvación. La próxima jornada, el equipo de Ferrandis deberá volver a jugar a domicilio ante otro de los gallos del grupo como el Intercity, equipo al que ya puso en problemas en el San Marcos y donde empataron a cero.


































































