El CD Quintanar del Rey afronta este domingo 18 de enero una de esas citas marcadas en rojo en el calendario. El conjunto dirigido por Pedro Bolaños recibe en San Marcos al Rayo Vallecano B a partir de las 16.30 horas, en un duelo en el que los verdiblancos necesitan sí o sí los tres puntos para mantener vivo el objetivo de la permanencia.
La situación clasificatoria aprieta: el Quintanar está a ocho puntos de la salvación, un margen demasiado corto como para permitirse tropiezos continuados. Por eso, el choque ante el filial franjirrojo llega con aroma de final anticipada, especialmente en un tramo de temporada donde cada jornada empieza a pesar el doble.
Los conquenses llegan al compromiso tras rescatar un empate en Coria, un punto que supo a premio por el desarrollo del partido. Y es que el equipo tuvo que sobrevivir durante buena parte del encuentro con un futbolista menos por la expulsión de Fita, circunstancia que condicionó el plan y obligó a un esfuerzo defensivo extra. Aun así, el Quintanar logró sumar y evitar una derrota que habría complicado todavía más el panorama.
Enfrente estará un Rayo Vallecano B que aterriza en San Marcos en un momento dulce. Los madrileños son noveno con 25 puntos y han arrancado el año de manera impecable: dos victorias en dos partidos, imponiéndose al Navalcarnero en casa y al Socuéllamos a domicilio. Un arranque que confirma la fiabilidad de un filial joven, intenso y con confianza.
Además, el antecedente de la primera vuelta añade un ingrediente extra: entonces, el Rayo B se impuso con claridad por 4-1, un resultado que el Quintanar tiene presente como aviso y como motivación para ajustar cuentas en casa.
Con la grada de San Marcos como aliada y la necesidad como motor, el Quintanar del Rey se agarra a este partido como a una oportunidad real para recortar distancias y meterse de lleno en la pelea por la salvación. Porque, en su situación, cada encuentro es una cuenta atrás… y el margen de error ya es mínimo.
































































