El Quintanar del Rey afronta este domingo 8 de febrero, a las 11.30 horas, una de esas citas que marcan el termómetro real de un equipo: visita al Getafe B con el objetivo de encadenar su segunda victoria consecutiva y dar un paso firme hacia una permanencia que aún exige apretar los dientes.
Los verdiblancos llegan al choque en buen momento anímico tras imponerse por 2-0 al Orihuela la pasada jornada, un triunfo que cortó cualquier atisbo de duda y reforzó el mensaje de que el equipo quiere pelear hasta el final. El grupo dirigido por Pedro Bolaños se agarra además a un antecedente reciente de peso: en la primera vuelta ya fue capaz de superar a los azulones por 3-1, una muestra de que el Quintanar sabe cómo hacer daño a uno de los conjuntos más sólidos del campeonato.
El Getafe B, por su parte, aparece como un rival de máxima exigencia. Los madrileños marchan cuartos con 35 puntos, instalados en la zona noble y con la etiqueta de equipo potente del grupo V, pero llegan tras un tropiezo: cayeron 2-1 en Socuéllamos, resultado que abre una rendija para que el Quintanar intente repetir el signo del duelo de ida.
En clave verdiblanca, el encuentro se lee en términos de urgencia competitiva. Los conquenses quieren acercarse a una salvación que tienen a seis puntos, y saben que puntuar ante un aspirante no solo suma en la tabla, también puede multiplicar la confianza y el impulso anímico en el tramo decisivo de la temporada.
Con la motivación de la victoria reciente, el recuerdo de la primera vuelta y la necesidad de recortar distancias con la permanencia, el Quintanar se presenta en Getafe con un plan claro: competir sin complejos y buscar un resultado que confirme que la reacción es real. Un partido con aroma a desafío grande… y a oportunidad.


































































