Marcos Recuenco juega habitualmente de defensa, cumple su segunda temporada en la Unión Balompédica Conquense y fue titular el pasado domingo ante el Navalcarnero, disputando todo el partido.
Tras la agónica, pero merecida, victoria ante el conjunto madrileño hablamos con Marcos de lo que se sufrió para conseguir los tres puntos. “Se ha sufrido mucho, los que estaban en la grada y los jugadores también, es verdad que en el campo a lo mejor se lleva un poco mejor en caliente, pero demostramos que el equipo saber sufrir y que sabe ganar, también de esta manera”.
El Conquense tiene una plantilla corta, en principio, a lo que se han añadido lesiones como las de Antonio, Kain y José Álvarez. Parece difícil competir así en Segunda RFEF, aunque Marcos se muestra optimista. “Yo lo tengo claro, y cada día más, sólo con ver cómo entrena el equipo, por cómo juega cada partido y compite en esta liga. Este equipo merece estar en Segunda Federación, como mínimo”.
Otra vez una jugada crucial para el Conquense en el minuto 90. En Majadahonda se perdió un punto, ante el Tenerife B se perdieron dos, en Coria se falló una ocasión clara que habría dado un punto y ante el Navalcarnero se cometió un penalti que afortunadamente los madrileños mandaron al palo. “Creo que ya era hora que esa pizca de suerte cayera de nuestro lado, en este partido tuvimos esa fortuna y pudimos ganar”.
A pesar del sufrimiento, Marcos Recuenco reconoce que también uno se puede divertir sobre el campo. “Claro que uno se divierte, se lleva bien, aunque si se sufriera menos, se llevaría mejor. A los que nos gusta este deporte, sabemos disfrutarlos en todos los sentidos y facetas del juego. A lo mejor, si el penalti hubiera entrado, te estaría diciendo otra cosa”.
Lo que está claro es que la victoria balompédica fue muy importante, de cara a la clasificación y así lo reconoce el defensa blanquinegro. “Sí, es una victoria importantísima que nos merecíamos, en otros partidos hemos merecido más y en este caso, pienso que fue lo más justo para nosotros”.
En cuanto al césped de La Fuensanta, que se pisó por primera vez en esta liga, Marcos Recuenco valoraba que “tenía mejor aspecto que lo que te permitía jugar porque, conforme avanzaba el partido, se iba levantando, estaba blando, pero bueno, se podía jugar al fútbol mejor que en el Luis Ocaña”.
Algo que hay que resaltar es que el Conquense volvió a dejar la portería a cero. “La verdad es que eso lleva un trabajo muy grande, en defensa estuvimos muy bien y en ataque metimos el gol necesario. Tres puntos más que nos van a dar mucha vida”.
































































