El Conquense juega este próximo domingo contra el Móstoles (12 horas) en un partido donde los madrileños marchan en penúltimo lugar, pero en clara tendencia positiva, mientras que el Conquense rompió su mala racha con una victoria contundente ante todo un Getafe B, tercer clasificado. Dos equipos con las pilas puestas, la energía renovada y la confianza en ascenso.
Para el entrenador de los blanquinegros, Rober Gutiérrez, lo importante no son tanto los puntos (30), sino el cómo se consiguen. «El día de Getafe rayamos a un alto nivel, de 10, y esa es nuestra obligación. Si no estamos del todo bien, debemos rayar a un 8,5, pero a nosotros con el 7 no nos da», explica de esta manera el técnico, consciente de la importancia de que los suyos se conciencien en cada jornada acerca de lo importante que es estar lo más preparado posible en un grupo tan competitivo.
Del Móstoles, Rober señala que «quieren seguir con vida». Y es que sus 18 puntos actuales les colocan en una situación peliaguda, ya que la salvación la tienen a 8 puntos (Illescas, con 26, en playout de descenso). Esas urgencias quizá «les haga asumir riesgos, porque evidentemente no le valen los empates», lo cual quizá pueda aprovechar el Conquense, no tan hundido en la tabla aunque también necesitado de puntos para evitar sustos en el tramo final. «En los partidos que les he visto no les he detectado esa sensación de ansiedad», reconoce Rober, quien asegura que «van creciendo muy bien con el paso de los minutos en los partidos y que tienen una idea de juego muy clara».
Del encuentro, atestigua que se juega «en un campazo, he estado varias veces allí y eso es lo que me parece». El viaje, más corto a otros que tienen en la temporada, quizá ayude a que no se vea esa otra cara del Conquense, la de fuera de casa, que tanto se diferencia con la que muestra en La Fuensanta. «Es un campo que tiene buenas dimensiones, de césped natural, por lo que excusas cero», indica el técnico de cara al futuro partido».
Para el choque, la presencia de José Álvarez todavía es una incógnita y, probablemente, hasta el mismo domingo no se sepa si podrá ser de la partida. Otro de los jugadores en la enfermería, el extremo Kaín, se encuentra mejor de los dolores, aunque todavía no se puede hablar de plazos para su regreso. Quien podría entrar en convocatoria es uno de los refuerzos invernales, el mediocampista costamarfileño Liam Ayad, ya que «considero que ya está a un nivel físico apto para competir sin que haya riesgo de lesión».
































































