El Conquense cierra su ciclo de partidos en casa -todavía le restará una salida ante el Unión Sur Yaiza ya descendido- en una temporada histórica tras el regreso a Segunda RFEF -en realidad, primer ascenso a esta categoría tras dividirse en dos la Segunda B- y su excelente desempeño en Copa del Rey. Por si la emoción y las ganas de despedirse con buena imagen ante lo suyos no fuera suficiente, además llegan a este tramo final con una mínima posibilidad de recaer en puestos de promoción de descenso, lo que quieren evitar a toda costa.
Visita La Fuensanta un Real Madrid C que busca precisamente salir de ese playout. Cinco puntos de diferencia hay entre balompédicos y blanquillos, por lo que para el Conquense, todo lo que sea sumar evitaría sustos innecesarios. «Es un partido trascendetal», asegura Rober Gutiérrez, «lo afrontamos con mucha ilusión de poder certificar ya la permanencia y qué mejor que en casa, con nuestra gente y ante un rival que se juega todo». La entidad del rival también augura buena asistencia al campo, porque «el escudo del Real Madrid no se ve todas las semanas», por lo que el entrenador del Conquense cree que «es un partido idóneo para que la gente acuda, estemos unidos y también para conseguir el objetivo».
Del Real Madrid C señala que cuenta con «jugadores talentosos, los mejores de España seguramente están ahí», aunque varios de ellos no tengan cabida en el Castilla por diferentes motivos, «pero hay muchos de estos futbolistas que están en dinámica hasta del primer equipo». Rober no quiere confianzas: «son futbolistas descomunales que, tras el cambio de míster, han llegado a ser incluso más competitivos. Son un rival muy peligroso en transiciones, que también te ataca bien en posicional».
De los suyos, el entrenador del Conquense espera que «den la mejor versión de sí mismo, porque vamos a necesitarlo». También lo espera de la afición, cuyo apoyo «es fundamental». En este sentido, el técnico almeriense resalta que «si conseguimos despertarla, con acciones como ganando duelos, celebrando acciones defensivas, y generamos esa sintonía con la grada, entonces nos van a empujar y a ayudar».
En cualquier caso, Rober todavía no quiere hablar de temporada histórica, porque «nos falta conseguir ese punto que, para mí, haría que la temporada fuera sobresaliente».



































































