El entrenador de la UB Conquense, Rober Gutiérrez, ha analizado el momento de su equipo después de las tres primeras jornadas de competición y antes de visitar al CDA Navalcarnero. El técnico blanquinegro pone el foco especialmente en la necesidad de mantener la exigencia diaria y dar continuidad al trabajo realizado hasta ahora, evitando conceder demasiada importancia a los siete puntos sumados en este inicio de temporada.
Gutiérrez tiene claro cuál debe ser el primer horizonte de su equipo: «Tenemos que marcar el objetivo, a corto plazo, de estar en la parte alta de la clasificación». Para conseguirlo, considera fundamental trasladar la exigencia a cada entrenamiento: «Tenemos que cuidar mucho el día a día, ser muy exigentes con nosotros mismos, cuidar los detalles para que el ganar traiga a ganar».
El técnico almeriense insiste precisamente en no dejarse llevar por la buena cosecha de puntos obtenida hasta el momento. Para él, todavía es demasiado pronto para establecer conclusiones sobre el verdadero potencial de la Balompédica: «Llevamos tres jornadas. Para mí es anecdótico que tú lleves ahora siete puntos. A partir de la jornada 10-12 empezaremos a ver realmente el nivel que tenemos». El entrenador considera que el crecimiento del Conquense dependerá de mantener durante toda la temporada la intensidad y el compromiso mostrados hasta ahora. «No hay que pedirles más, hay que pedirles lo mismo que están haciendo, pero ser consistentes y mantenerlo en el tiempo», explica.
«Estamos en el top 3 de Segunda RFEF de toda España»
Rober Gutiérrez tampoco esquivó la responsabilidad que supone dirigir al Conquense y fue contundente al valorar las condiciones que ofrece el club: «Estamos seguramente, si no en el mejor club de Segunda RFEF a día de hoy, en el top 3 de Segunda RFEF de toda España».
El técnico considera que jugadores y cuerpo técnico deben responder sobre el césped a las facilidades que encuentran en su trabajo cotidiano: «Somos envidia para muchos en muchas cosas. Nosotros tenemos que devolver esas comodidades, esas facilidades que nos dan en el día a día, lo tenemos que devolver en el campo con esfuerzo, con sacrificio, como lo están haciendo los futbolistas».
En cuanto al Navalcarnero, Gutiérrez espera una de las salidas más complicadas de la temporada. Define el Mariano González como «uno de los campos más complicados de la Liga» y destaca tanto el empuje de la afición madrileña como la capacidad del rival para mantenerse competitivo temporada tras temporada. También considera que las sensaciones ofrecidas por el conjunto madrileño son incluso mejores de lo que reflejan sus puntos.
El entrenador blanquinegro destaca especialmente la capacidad del Navalcarnero para adaptarse a diferentes escenarios. «Es un equipo que compite muy bien, que se adapta bien a diferentes fases, a lo que va demandando el encuentro», señaló Gutiérrez, quien también puso en valor el nivel mostrado por varios de sus futbolistas durante este comienzo de temporada.
«No era tarjeta roja»
La comparecencia también sirvió para volver sobre una de las acciones polémicas del anterior encuentro. Después de revisar el partido, el técnico quiso rectificar públicamente su primera valoración sobre la expulsión: «Yo me equivoqué, eso no es tarjeta roja».
Gutiérrez reconoció en este sentido que el técnico rival podía tener razón en su protesta, aunque considera que la acción ha adquirido una repercusión excesiva. También recordó que hubo otras jugadas discutidas durante el encuentro, entre ellas dos posibles penaltis sobre Álvaro Sánchez, antes de zanjar la cuestión asegurando que, después de volver a analizar el partido, considera que el Conquense fue superior y que su victoria no estuvo determinada por la actuación arbitral.
«Vique para mí va más allá del fútbol»
Pero las palabras más personales de Rober Gutiérrez estuvieron dirigidas a Vique Gomes. El entrenador dejó claro el peso que concede al futbolista dentro de su proyecto y su intención de ayudarle después de un verano que calificó como complicado.
«Vique es una piedra angular de este proyecto, es fundamental para nosotros», explicó el entrenador, convencido de que recuperarlo será importante para aumentar las opciones de la Balompédica de alcanzar sus objetivos.
Gutiérrez fue todavía más allá al referirse a su relación con el jugador: «Yo le quiero mucho, le quiero como a un hijo y Vique para mí va más allá del fútbol». El entrenador recordó lo que aportó al equipo durante la pasada campaña y remarcó que, además de la dimensión profesional, existe una vertiente humana en la que pretende estar a su lado para ayudarle a gestionar los momentos de frustración.


























































