Una jornada menos para concluir la temporada y el Quintanar del Rey sigue en descenso. Sin embargo, compitió ante todo un Rayo Majadahonda y, con todo, los resultados fueron relativamente benévolos para dejarle prácticamente en la misma situación. Tanto es así que, de haber ganado, los quintanareños hubieran entrado en promoción de descenso.
A falta de tres jornadas, los de Adrián Ferrandis están metidos en la pelea. Nueve puntos por jugarse y una desventaja de dos con la promoción de descenso que marca un Real Madrid C al que le queda un calendario realmente complicado (al margen de recibir la próxima jornada a otro rival por la permanencia, el Colonia Moscardó, debe rendir visita al líder UD Sanse y terminar la liga recibiendo al Conquense). Eso sí, más allá del ssegundo filial madridista, en la terna hay bastantes equipos que complican la situación.
Para el Quintanar del Rey, alcanzar la permanencia directa es posible, pero puede que improbable por la cantidad de clubes aspirantes. El Navalcarnero, con 36 puntos, marca la salvación, lo que significa cuatro más que los conquenses. Y los madrileños tampoco es que tengan un cierre de temporada fácil, puesto que reciben al Conquense (32) para jugarse la vida probablemente en la 33 en campo del olonia Moscardó y, después, otro partido que puede ser a cara de perro en Fuenlabrada.
Aun así, el Quintanar del Rey puede alegrarse de que el calendario de los dos rivales a los que quiere dar alcance sea difícil, pero para hacerlo bueno, debe cumplir en sus partidos. Y tampoco parece fácil. Esta próxima jornada (domingo, 12 horas) visitan a un Intercity venido a menos y con ínfulas a principios de temporada de ascenso, pero que ven como en la jornada 32 en realidad están luchando por eludir el descenso. Con 37 puntos, son un rival herido, porque todo lo que suponga una derrota los mete de lleno en la pelea por no bajar, mientras que de ganar a los quintanareños probablemente se olvidarían de ello en las dos jornadas finales. Después, en la jornada 33, el Quintanar jugará su último partido en casa ante el Alcalá, un rival actualmente enrachado (cuatro victorias seguidas) con opciones reales de meterse en playoff de ascenso (están a cuatro). Y despedirán la liga regular en campo del Elche Ilicitano, cuya segunda vuelta le ha llevado a situarse en zona media y olvidarse de la pelea por el descenso.
Necesidad imperiosa de puntuar
Como decimos, el Quintanar del Rey tiene enfrentamientos difíciles. Si es capaz de sacarlos adelante y sacar un importante bagaje, lo más normal es que, por lo menos, alcance la promoción de descenso. Pero es que no solo debe superar al Real Madrid C, si no que debe hacer lo propio con el Fuenlabrada y Colonia Moscardó (33 puntos), ambos en descenso.
La igualdad de la Segunda RFEF convierte cada jornada en una incógnita y una victoria (o derrota) te cambia por completo la clasificación. Los quintanareños, que parecían sentenciados allá por el mes de enero, han sabido reponerse y llegan a este tramo final con un arma muy poderosa: la ilusión por permanecer en la categoría.
































































