La Asamblea Extraordinaria del Conquense celebrada este jueves tuvo desde el inicio un poso a despedida. Cuatro años -uno como junta gestora-, un sinfín de problemas -pandemia incluida-, proyectos deportivos que no terminaban de cuajar… pero una junta directiva y un Ángel Mayordomo como presidente que, si hay algo en lo que todos estarán de acuerdo, se ha desvivido por el club. Tanto que, quienes le hemos seguido la pista desde que entró hasta su ya confirmado adiós, podemos asegurar que más bien parece que haya pasado una década.
Precisamente, tener la valentía de reconocer que «no puedo más» delante de los socios merece todo el respeto. Mayordomo no seguirá como presidente por decisión propia, a pesar de que le quedaba un año más, pero ya no tenía fuerzas. «Me siento triste», añadía a los medios de comunicación al terminar la asamblea, «porque realmente han sido cuatro años en los que hemos trabajado y luchado mucho, hemos querido poner al club lo mejor posible e intentado profesionalizarlo». Pero ya no se sentía con fuerzas de continuar. «Es un momento que necesito, personal y profesionalmente, dejar el puesto». Por si todavía podían surgir dudas acerca de si estaría en una posible junta gestora, se mostraba tajante: «No creo que sea la persona que deba estar al frente».
Mayordomo seguía hablando en el ‘canutazo’ acerca de que el proceso electoral «se haga con toda la tranquilidad y transparencia». Asimismo, esperaba que «salga como junta directiva un buen grupo que quiera luchar por el Conquense, que ahora es un buen momento y hay un futuro prometedor». Precisamente, dentro de ese tono nostálgico que desprendía la asamblea, el presidente en funciones quería poner en valor la situación del Conquense, la que considera muy positiva. «Tenemos unos componentes especiales, una masa social, una cantera que está haciendo una labor espléndida, también muchas posibilidades como el proyecto de la concesión de La Fuensanta que puede abrir nuevas vías de negocio», recalcaba. En este sentido, ponía en valor lo hecho por él y su junta directiva, ya que al entrar había deudas, embargos y procedimientos judiciales abiertos, una situación que se ha reducido drásticamente. Quien entré, encontrará principalmente dos acreedores: Ayuntamiento de Cuenca (unos 200.000 euros) y Grupo Herce (en torno a los 800.000 euros).
Mayordomo estaba decidido a dejar el puesto a finales de la temporada pasada, pero recobró vitalidad con la posible operación entre el Grupo Herce e Ivory Sport 2014. Señalaba que ambas empresas pidieron que continuara la junta directiva para ayudar a que el desembarco fuera lo más fácil posible, pero el incumplimiento de pago de la cuota de la segunda cuota por parte de los vascos hacia los sorianos ha roto la negociación. «Estoy convencido de que esta operación se va a retomar y el Conquense crecerá de la mano de estas empresas o de cualquier otro grupo inversor que quiera entrar» apuntaba optimista Mayordomo.
Mensaje de tranquilidad
Que una directiva dimita tras la primera jornada siempre es un síntoma preocupante. Pero para Mayordomo, esta situación venía de atrás y, ahora, solamente han dado el paso de hacerla realidad. «Todas las problemáticas que hemos tenido me han generado una situación de bastante tristeza y no tengo la alegría ni capacidad suficiente para estar al frente. También he tenido conflictos de intereses, que han tenido relación con mi trabajo, y eso tengo que cuidarlo», repetía a los medios de comunicación lo que ya expuso con anterioridad a los socios.
Aun así, indicaba que los jugadores y trabajadores «están al día y han cobrado todo». Con la plantilla tuvo una reunión para tranquilizarles, a pesar de que entiende la incertidumbre que se genera. «En los dos últimos años hemos tenido un grupo inversor -en referencia a Grupo Herce- que ha ayudado al club, no tengo por qué dudar de que también lo harán este año. Incluso hay otro grupo inversor -Ivory Sport 2014- que tiene ganas de trabajar y colaborar con el club. Es mejor tener al menos dos posibilidades e incluso puede haber alguna más. Deseo que no haya ningún problema y espero que sea así», concluía.


































































