El CD Tarancón sumó un punto en su visita al Fibritel Villacañas en un duelo directo y en un escenario “nada fácil”, pero el empate dejó sensación agridulce en el vestuario blanquiazul. Así lo expresó su entrenador, Jorge Cañete, que valoró el partido con un mensaje claro: el rendimiento fue alto, especialmente antes del descanso, aunque el equipo no supo rematar.
“Me sabe a poco y tal como se pone el partido más todavía”, reconoció el técnico, convencido de que el Tarancón firmó “una de las mejores” primeras partes lejos de casa. Según explicó, su equipo generó ocasiones suficientes para haberse marchado por delante en el marcador: “Hemos hecho ocasiones para habernos ido por delante del marcador”.
Sin embargo, el paso por vestuarios cambió el guion. Cañete admitió que la segunda mitad no estuvo al nivel de la primera y se señaló a sí mismo por no haber encontrado soluciones para ajustar el plan: “Me voy contrariado porque primero yo no he dado las soluciones al equipo de cómo resolverlo”. El entrenador también confesó que le dolía el desenlace por la oportunidad que veía al alcance: “Veía que podíamos ganar tres puntos hoy”.
El joven preparador blanquiazul recordó además el contexto clasificatorio de la jornada, con la mirada puesta en los resultados del día siguiente: aludió a que varios rivales directos se medirán a equipos de la parte baja, lo que aumentaba el valor de una posible victoria. Aun así, trató de rescatar la lectura positiva: “Hay que darlo por bueno. Es un punto más fuera de casa ante uno de los mejores equipos en su campo”.
En esa línea, Cañete insistió en el tramo inicial como el mejor argumento del Tarancón: “Me quedo con la primera parte porque hemos hecho un tramo espectacular”. Y detalló que el equipo llegó a “desarmar” al Villacañas, con ocasiones claras —especialmente en las botas de Ali— y la sensación de que el partido debía quedar encarrilado antes del descanso: “Les decía a los jugadores que había que hacer el segundo antes del descanso, no lo hemos hecho”.
El encuentro estuvo marcado por una expulsión que dejó al Villacañas con un jugador menos durante 70 minutos. El Tarancón no logró capitalizar esa superioridad numérica, aunque Cañete fue tajante con la acción: “La expulsión es clara”. Eso sí, apuntó que una roja puede “condicionar” el contexto arbitral, aunque matizó que la actuación del colegiado no fue determinante: “Es evidente que ya se condiciona el árbitro, aunque su actuación no tiene nada que ver”.
En la segunda parte, explicó, el Tarancón se precipitó “en muchas fases” y se topó con un rival resistente y con un portero decisivo: “El portero ha estado muy bien en algunas ocasiones”.
Pese a la frustración por el resultado, el entrenador quiso dejar un gesto de deportividad hacia el Villacañas, destacando el esfuerzo de competir en inferioridad: “Felicitar al rival porque jugar con uno menos tanto tiempo no es fácil y lo han hecho muy bien, sobre todo Ángel”.
Sobre los suyos, Cañete puso en valor el trabajo diario y el compromiso del grupo: “El rendimiento del equipo ha sido buenísimo”, reiteró, aunque sin esconder su sensación final: “Conforme se ha puesto el partido creo que podíamos ganar”.
Con el punto en el bolsillo, el CD Tarancón mantiene su pulso en la zona alta y ya cambia el chip. “A partir de aquí a pensar en el San Clemente”, cerró Cañete, con la plantilla enfocada en seguir alimentando una pelea “enconada” por el pódium una jornada más.




































































