CD Tarancón y CD Torrijos se citaban para la hora del café en la tarde de domingo. Encuentro donde los dos conjuntos estaban obligados a ganar, con objetivos bien distintos.
Los rojiblancos por no perder comba con el playoff, mientras que los taranconeros por huir del descenso y poner fin a una racha de diez jornadas sin ganar.
La realidad, es que a pesar de ser un escenario poco propicio, ya que el Torrijos no había perdido en casa en lo que va de campaña, los de Jorge Cañete salieron a por el encuentro sin tapujos.
Partido de alternancias, sin excesivas ocasiones, donde el Torrijos por partes del encuentro llevó la manija del encuentro. Aún así, las ocasiones las pusieron los blanquiazules, que llegaron a contabilizar tres claras oportunidades, dos de Oussama y otra de Batista a balón parado. Por parte de los locales, a pesar del dominio, tan sólo Max la tuvo desde fuera del área.
Cuando el partido agonizaba y ambas squadras estaban firmando un empate, que realmente no les servía a ninguno de los dos para nada, apareció un salvador Javi del Val para hacer el 0-1 para los taranconeros, a pase de Iván Gil.
El tanto visitante, propició una locura inmensa en los conquenses, que defendieron este resultado con uñas y dientes, para ser el primer equipo que es capaz de asaltar el dificilísimo `San Francisco´. De hecho, Óscar Cabo falló un penalti para los locales en los instantes finales, desatando la locura en los visitantes. Acción muy protestada que supuso varias tarjetas en el cuerpo técnico blanquiazul.
Tres puntos que valen su peso en oro. Primero por dejar atrás la racha de 10 partidos sin ganar y segundo, por alcanzar los 13 puntos, viendo la salvación más de cerca e incluso saliendo de los puestos de descenso.
Sin duda alguna, ejercicio de superación, que les hará llegar con la moral por las nubes ante La Solana en el último encuentro de 2022. Un partido, nuevamente clave, por la zona baja.



































































