La temporada 23/24 puede ser histórica para la Unión Balompédica Conquense. Esta misma semana cumplirá 78 años de vida y podría terminar celebrando su primer ascenso a la Segunda RFEF -desde que hubo reestructuración de categorías, siempre ha jugado en Tercera RFEF-. Los de Rober Gutiérrez están ‘emperrados’ en acabar con su periplo en al categoría y, unido a su regularidad, se une la falta de resultados de sus rivales directos.
Cierto es que tras la jornada 29 se ha cerrado de manera matemática la presencia del Conquense en promoción de ascenso, después de cinco años sin pisarla (justo los años que han pasado desde que bajó desde la extinta Segunda B). Pero no menos cierto es que parece impensable que sea otro equipo al Conquense quien acabe en primera posición y el objetivo de los blanquinegros no pasa por jugar promoción, si no por lograr el ascenso directo.
A falta de cinco jornadas, quince puntos en juego, los balompédicos dominan con mano de hierro la tabla del grupo XVIII de la Tercera RFEF. Su victoria ante el Atlético Tomelloso les hace acumular 62 puntos y, con ello, aventajar en ocho puntos gracias a la victoria del CD Tarancón en Cazalegas, que deja a estos en 54 puntos y con una serie adversa de resultados. Por si fuera poco, el CD Quintanar del Rey -que venía lanzado en tercera posición- no pudo culminar con triunfo en Villarrubia de los Ojos y el Formac Villarrubia le remontó para dejarles en la tabla con 51 puntos. En cuarta posición aparece un Yugo Socuéllamos -último verdugo del Conquense- con 48 puntos y con opciones remotísimas de superar al Conquense en la tabla -los socuellaminos deberían ganar los cinco partidos y los conquenses perderlos-.
Solo esos tres equipos podrían superar, matemáticas en mano, al Conquense. Pero ocho puntos de ventaja con el segundo, once con el tercero y catorce con el cuarto parecen una distancia suficiente para soñar con que el ascenso directo acabe de manera definitiva en posesión balompédica. Y más cuando en la jornada 30, Cazalegas y Quintanar del Rey se ven las caras.
Con la mente puesta en Torrijos
Directiva, cuerpo técnico y jugadores no son ajenos a la situación y ven cada vez más cerca un ascenso tan ansiado y tan buscado. Pero todavía no está conseguido, por lo que el objetivo no es otro que pensar en el siguiente encuentro. Visitan este domingo a un CD Torrijos prácticamente descendido y que apura sus últimas opciones de salvación, así que ni mucho menos esperan un partido fácil en el San Francisco.
De ganar, sería poner una piedrecita más en su camino por regresar a categoría nacional.


































































